Washington, 16 sep (EFE).- El Departamento del Tesoro de Estados Unidos reunió este miércoles a representantes de instituciones financieras de todo el mundo para compartir información destinada a cortar los flujos de ingresos y las redes de adquisición vinculadas al Gobierno de Irán, dentro de su operación para aislar económicamente a Teherán.
La reunión fue organizada por la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN, en inglés), dependiente del Tesoro, como parte de una campaña lanzada por Washington para combatir las redes financieras iraníes y limitar su acceso al sistema financiero internacional.
Según el Tesoro, el encuentro permitió proporcionar al sector financiero información sobre los nodos, facilitadores y redes que permiten a Irán y a sus aliados acceder a relaciones de corresponsalía bancaria en Estados Unidos.
Washington sostiene que esas redes son utilizadas para lavar dinero, adquirir armas y financiar actividades terroristas.
"El Tesoro continúa cortando cada vía económica que le queda a Teherán", afirmó el secretario del Tesoro, Scott Bessent, en un comunicado en el que aseguró que las instituciones financieras están trabajando junto al Gobierno estadounidense en el marco de la operación.
FinCEN explicó que los intercambios de información entre el Gobierno y el sector privado constituyen una parte central de la operación de presión financiera, ya que permiten a las autoridades compartir información con las entidades financieras y recibir de estas datos sobre posibles redes y operaciones ilícitas.
La agencia instó además a las instituciones financieras a mantenerse informadas sobre las medidas adoptadas por el Tesoro contra las actividades financieras ilícitas relacionadas con Irán, incluidas sus alertas y análisis sobre tendencias financieras, así como las sanciones contra Irán administradas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
Este operativo se suma así a la campaña de presión económica de Washington contra Teherán, que combina sanciones y cooperación con el sector financiero para dificultar el acceso de Irán a los canales internacionales de financiación. EFE
