
La Casa Blanca ha cargado este jueves contra el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, afirmando que "lleva décadas soltando disparates sin sentido", en respuesta a un informe de una comisión de Naciones Unidas que apunta a que el país norteamericano habría cometido crímenes de guerra en determinados bombardeos efectuados contra Irán.
"El Consejo de Derechos Humanos de la ONU no ha logrado nada en materia de Derechos Humanos, mientras que lleva décadas soltando disparates sin sentido", ha considerado la portavoz adjunta de la Casa Blanca, Anna Kelly, en declaraciones recogias por el 'Washington Post'.
Kelly ha incidido en que "la única parte en este conflicto que ha cometido crímenes de guerra es el régimen iraní, que ha asesinado a miles de sus ciudadanos", pese a que el informe sí señala a Teherán, en su caso por crímenes contra la humanidad, por la represión de las manifestaciones antigubernamentales.
La portavoz ha denunciado igualmente que Irán "ha matado a estadounidenses en el extranjero, ha perpetrado actos de terrorismo en el estrecho de Ormuz y lanzado ataques indiscriminados contra sus vecinos de la región".
Además, ha subrayado que el presidente Donald Trump "está velando con valentía por que un país tan malvado nunca llegue a poseer un arma nuclear, lo que hará que el mundo entero sea más seguro y estable".
Está previsto que el Consejo de Derechos Humanos, integrado por 47 miembros, reciba el próximo lunes este informe que encuentra "motivos razonables" para determinar que el país norteamericano cometió crímenes de guerra en sendos bombardeos lanzados contra una escuela y un polideportivo en los primeros compases de la ofensiva lanzada en febrero junto a Israel contra Irán.
Así, ha especificado que las fuerzas estadounidenses lanzaron ataques con misiles Tomahawk contra la escuela primaria Shajaré Taybé de Minab, un centro escolar "claramente identificable", y otro con misiles con munición de tungsteno contra un polideportivo en Lamerd, igualmente "claramente identificable".
La misión ha señalado que el primero de los ataques, que se saldó con más de 150 muertos, entre ellos 120 menores, alcanzó una escuela "adyacente a un complejo naval de la Guardia Revolucionaria de Irán", ubicada a unos 70 metros de distancia del centro escolar y sobre la que no hay información que apunte a un uso para fines militares en el momento del bombardeo.
En este sentido, ha detallado que el ataque contra la escuela fue parte del bombardeo lanzado contra la citada instalación militar, antes de agregar que "el edificio de la escuela era el punto de impacto previsto y que los daños no fueron consecuencia de un impacto erróneo ni de daños colaterales del ataque contra el complejo adyacente de la Guardia Revolucionaria de Irán".
En el caso del bombardeo contra el polideportivo en Lamerd, que dejó más de una veintena de muertos, ha reseñado que el edificio "está visiblemente separado" de otro complejo de la Guardia Revolucionaria en la zona, al tiempo que ha remarcado que, al igual que en el caso de la escuela de Minab, "no hay información que indique que era usado para fines militares en el momento del ataque".



