Buques cerca del estrecho de Ormuz, vistos desde Musandam, Omán (REUTERS)

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el ministro de Exteriores de Corea del Sur, Cho Hyun, coincidieron el viernes en la necesidad de asegurar la libre navegación en el estrecho de Ormuz, aunque Seúl descartó el despliegue de tropas para participar en las operaciones de custodia del tráfico marítimo.

Cho trasladó a Rubio que Corea del Sur está dispuesta a “contribuir sustancialmente” a la protección de la navegación en la zona. El presidente surcoreano, Lee Jae-myung, precisó que esa cooperación no incluirá el envío de militares. “Que quede claro. No habrá ningún envío de tropas que lleve a una involucración en un conflicto extranjero. No habrá una participación en la guerra”, afirmó Lee en una rueda de prensa en Seúl y agregó: “Hasta ahora hemos mantenido el principio de no implicación y no intervención en la guerra. Y seguiremos defendiéndolo en el futuro”.

La reunión entre Rubio y Hyun incluyó la revisión de los detalles de un proyecto de inversión surcoreana por USD 350.000 millones en territorio estadounidense, acordado como parte del pacto comercial bilateral del año pasado.

Rubio también pidió avances en los contactos orientados a la desnuclearización de la península coreana. Las dos partes reafirmaron su compromiso con la “desnuclearización completa” de Corea del Norte y destacaron la cooperación entre Estados Unidos, Japón y Corea del Sur en materia de seguridad regional.

El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, indicó que ambos países subrayaron la “importancia crucial” de la coordinación trilateral para preservar un Indo-Pacífico libre y abierto.

El secretario de Estado, Marco Rubio, junto a Cho Hyun, el ministro de Asuntos Exteriores de Corea del Sur (Europa Press/Archivo)

El Departamento de Estado reclamó acelerar las inversiones comprometidas y garantizar condiciones comerciales “justas, transparentes y equitativas” para las empresas estadounidenses que operan en Corea del Sur, a la vez que planteó la necesidad de proteger las cadenas de suministro de sectores estratégicos para Washington. “El secretario Rubio y el ministro de Relaciones Exteriores Cho se comprometieron a mantener una colaboración continua en sectores estratégicos clave, incluido el de semiconductores”, señaló el comunicado.

Lee Jae-myung, afirmó el viernes que su Gobierno evalúa reforzar las operaciones navales en el golfo de Adén, donde tiene desplegada la unidad naval Cheonghae, pero descartó que esa decisión implique el envío de tropas a una guerra o una participación militar en el estrecho de Ormuz.

El mandatario sostuvo que la discusión sobre un posible refuerzo puede generar interpretaciones sobre un despliegue militar similar al de otros países. “Muchos pueden cuestionar que esto pueda constituir una forma de despliegue, como el de otros países que mandan tropas a la guerra. Por eso, vuelvo a aclarar mi postura en este respecto (de que) no habrá despliegue para la guerra”, afirmó.

Un avión de combate despega durante operaciones nocturnas desde la cubierta de vuelo del USS George Washington en el mar Arábigo, el 12 de septiembre de 2026 (REUTERS/Ed Ou)

A fines del mes pasado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuestionó la escasa contribución de otros países a las operaciones estadounidenses en la región. En una entrevista con Fox News, mencionó de forma específica a Corea del Sur.

“Los ayudamos, pero cuando se trató de que nos ayudaran a nosotros, no insistí demasiado; simplemente les pregunté: ‘¿Les gustaría participar?’”, declaró Trump. “Y todos dijeron: ‘No, gracias’. Y yo dije: ‘Voy a tenerlo presente’”, añadió.

Washington mantiene unos 28.500 soldados en Corea del Sur como parte de la defensa frente a Corea del Norte, que posee armas nucleares. Las críticas de Trump a las alianzas tradicionales alimentaron dudas sobre el compromiso de Washington con la seguridad de Asia Oriental.

(Con información de Europa Press)