El absentismo se ha convertido en uno de los principales problemas de las empresas. (Canva)

El absentismo laboral vuelve a subir en España durante el primer trimestre de 2026, situándose en una tasa del 7,62%. Este dato, que representa un incremento interanual de 0,19 puntos porcentuales, marca el inicio de año con la pérdida de horas más elevada para un primer trimestre en toda la serie histórica. Son datos del último informe trimestral de absentismo de Adecco, que también revela que este incremento está impulsado, sobre todo, por el aumento constante de las bajas por incapacidad temporal (IT).

Además, el estudio incide en que este comportamiento alcista responde a una preocupante tendencia de fondo. La tasa registrada en el primer trimestre supera en más de medio punto (+0,53 puntos porcentuales) la media histórica estacional del primer trimestre para el periodo de los últimos cinco años (2021-2025), que se situó en un 7,09%.

Si se compara la cifra actual con el mismo trimestre de 2019, antes de la pandemia, la brecha es todavía mayor. El absentismo general ha crecido un 2,21%, respecto al 5,41% de hace siete años, lo que confirma una dinámica de no retorno. De media, de las 142,63 horas pactadas por trabajador al mes en este periodo, se han perdido 10,87 horas en el primer trimestre de 2026.

La salud de las plantillas, factor clave

Con este escenario, el mayor motor de este fenómeno radica en la salud de las plantillas. Del total del absentismo, la tasa por incapacidad temporal alcanza el 5,9% en el primer trimestre de 2026, anotando un avance interanual de un 0,07%.

Al observar el origen de la brecha respecto a los niveles de 2019 (cuando la IT se situaba en el 4,02%), se comprueba que el aumento de las bajas médicas explica casi la totalidad del incremento estructural, aportando un aumento de un 1,88%. En términos de horas mensuales por trabajador, de las 10,87 horas perdidas, la mayoría (8,41 horas) correspondieron directamente a bajas médicas.

Por su parte, el componente no derivado de enfermedad (denominado Tasa NO-IT), que agrupa ausencias distintas de la baja médica como permisos retribuidos, motivos personales, retrasos o ausencias no justificadas, se mantiene estable en 1,72 puntos porcentuales, repreentanto el 22,6% de la tasa total de absentismo.

Las causas que sostienen esta incesante presión sobre las bajas médicas están directamente vinculadas a factores estructurales del mercado de trabajo, tales como el envejecimiento progresivo de la población ocupada, la mayor duración media de los procesos de recuperación de la IT y el peso creciente de los diagnósticos relacionados con la salud mental.

La construcción acelera su absentismo

El repunte del absentismo en el inicio de 2026 es transversal en los principales sectores productivos, aunque se manifiesta con ritmos e intensidades diferentes. La Industria continúa liderando el indicador con la tasa total más alta, alcanzando un 7,92% tras incrementarse un 0,18% en tasa interanual. Los Servicios, sector que concentra la mayor parte del empleo en el país, replican prácticamente la media nacional con un absentismo del 7,68% (+0,20 puntos porcentuales interanuales).

Sin embargo, el dato más llamativo lo ofrece la Construcción. Aunque tradicionalmente registra los niveles más contenidos debido a dinámicas laborales que admiten menor margen de ausencia, es el sector que experimenta la mayor aceleración en los últimos 12 meses, con un incremento de 0,27 puntos porcentuales hasta situar su tasa total en el 6,30%.

Subidas generalizadas y brecha territorial

La tendencia al alza del absentismo se extiende a lo largo de la geografía española. En concreto, 12 de las 17 comunidades autónomas registran incrementos interanuales en sus tasas totales de absentismo en el arranque del año.

Una oficina vacía. (Adobe Stock)

La disparidad territorial es notable, mostrando un rango que oscila entre el mínimo del 6,2% registrado en las Islas Baleares y el máximo del 9,9% en el País Vasco. Asturias es la comunidad que experimenta un mayor deterioro interanual en el trimestre, con un crecimiento de 0,8 puntos porcentuales, arrastrada por cifras sectoriales extremas: una tasa de absentismo del 9,9% en su industria y del 8,1% en la construcción.

Por su parte, Canarias destaca por liderar las ausencias puramente de origen médico, con una tasa de IT que escala al 8,1%. En el extremo opuesto se sitúa La Rioja, que se consolida como el territorio con mejor evolución, reduciendo su absentismo general en 0,2 puntos porcentuales frente al año anterior y marcando la tasa más baja de España en el sector servicios con un 6,2%.

Sanidad y Correos duplican las ausencias de las oficinas

Por otro lado, las Actividades sanitarias y de servicios sociales siguen encabezando el absentismo general con una tasa del 11,59% (+0,24 puntos porcentuales frente a 2025), seguidas muy de cerca por las actividades de suministro de agua, saneamiento y gestión de residuos, que se sitúan en un 10,80% (+0,53 puntos porcentuales).

A nivel de divisiones más específicas, la división 53 (Actividades postales y de correos) repite una vez más como la actividad con la tasa de absentismo total más alta de todo el panorama laboral español, con un 13,77% (+0,91 puntos porcentuales interanuales). Esta actividad sobresale además por el peso de su componente parcialmente gestionable (Tasa NO-IT), que alcanza los 4,27 puntos porcentuales. En segundo lugar se encuentran las Actividades de juegos de azar y apuestas, con un absentismo del 13,02% y un empeoramiento interanual de +1,28 puntos porcentuales (el mayor deterioro absoluto registrado en el trimestre), impulsado por un alza en las bajas por IT de +1,37 puntos porcentuales.

Por el contrario, los perfiles cualificados o de oficina demuestran tasas inferiores al 5%, con menor peso relativo de las bajas por IT. Las tasas más bajas se dan en el sector de las empresas de empleo temporal —ETT— (3,01%), en Edición (3,65%) y en las Actividades jurídicas y de contabilidad (3,66%).