
El activista y opositor hongkonés Joshua Wong se ha declarado culpable este miércoles de los cargos imputados en su contra por "conspirar para actuar en connivencia con fuerzas extranjeras" en virtud de la controvertida ley de seguridad nacional, criticada por organizaciones de Derechos Humanos.
El activista de 29 años, que fue condenado anteriormente a cuatro años y ocho meses de prisión por "conspiración para cometer subversión" --una condena que finaliza en 2027--, ha admitido los delitos que se le imputaban, según ha recogido Hong Kong Free Press.
El juez William Tam, al frente del caso, ha indicado que tanto él como otros activistas, entre ellos Nathan Law, pidieron durante las protestas de 2020 que terceros países impusieran sanciones y "bloqueos" contra la región administrativa especial china y contra el país en su totalidad.
La Fiscalía ha apuntado que Wong habría estado presionando a nivel internacional para propiciar la imposición de restricciones contra los gobiernos regional y central chinos, y habría pedido a Estados Unidos la aprobación de la Ley de Derechos Humanos y Democracia de Hong Kong, además de la puesta en marcha por otros países occidentales de programas similares a la ley Magnitsky estadounidense.
A pesar de la aprobación de la polémica ley de seguridad nacional en junio de 2020, Wong siguió adelante con este tipo de acciones. "El acusado, que seguía en territorio hongkonés, siguió apoyando estas medidas a través de redes sociales y medios de comunicación extranjeros, donde pedía que se impusieran sanciones", ha apuntado uno de los fiscales.
A la espera de que se dicte sentencia, el activista podría ver alargada durante años su estancia en prisión.
La controvertida ley de seguridad nacional impuesta desde el Gobierno de Pekín no ha hecho más que provocar protestas entre las voces disidentes de esta antigua colonia británica, que desde hace años viene exigiendo mayor autonomía con respecto a China y una mayor apertura.
Tras conocerse la imposición de nuevos cargos en su contra hace poco más de un año, la directora de Amnistía Internacional para China, Sarah Brooks, denunció que su situación "pone de relieve el temor de las autoridades hacia los disidentes destacados y demuestra hasta dónde están dispuestas a llegar para mantenerlos encarcelados el mayor tiempo posible".
"Wong, que ya estaba en la cárcel por participar en unas primarias no oficiales, habría salido en libertad dentro de un año y medio, pero si la causa sigue adelante, podría enfrentarse a una pena de hasta cadena perpetua", ha advertido.




