Río de Janeiro, 24 sep (EFE).- El acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA, en inglés) comienza a regir el próximo jueves al menos entre Brasil e Islandia, luego de que el Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva lo incorporara a la legislación brasileña.
Tras la ratificación del acuerdo por parte de la mayoría de los legislativos del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) y de la EFTA (Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza), Lula lo incorporó mediante un decreto publicado el miércoles en una edición extraordinaria del Diario Oficial, según informó hoy el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio.
La medida permite que el acuerdo entre en vigor el 1 de octubre para Brasil e Islandia, y el 1 de noviembre para Brasil y Noruega, de acuerdo con el comunicado del Ministerio.
La nota aclara que las preferencias arancelarias entre Brasil y Suiza y Liechtenstein pasarán a valer cuando esos dos países completen sus respectivos procesos de incorporación del acuerdo.
"La entrada en vigor del acuerdo es otro paso en la estrategia de diversificación comercial y de integración de Brasil a la economía internacional", afirmó el titular de la cartera, Márcio Elias Rosa, citado en el comunicado.
Suscrito en septiembre pasado en Río de Janeiro, el acuerdo integra a ocho países con una población de 300 millones de personas y un PIB sumado de 4,3 billones de dólares.
Su definitiva entrada en vigor le permitirá a Brasil contar con acuerdos comerciales con casi toda Europa.
Ello debido a que el acuerdo comercial entre el Mercosur y los 27 países de la Unión Europea (UE) entró en vigor el 1 de mayo pasado de forma provisional, ya que aún depende de la aprobación del Parlamento Europeo.
El acuerdo con la EFTA beneficia a más del 97 % de las exportaciones de ambos bloques.
Con su entrada en vigor, los países de la EFTA suspenden por completo los aranceles aplicados a las importaciones de productos industriales y pesqueros originarios del bloque sudamericano.
Asimismo, aplicarán descuentos o exenciones arancelarias de forma inmediata y ofrecerán cuotas específicas para productos que podrán ingresar sin pagar impuestos de importación, entre los cuales algunos productos agrícolas que son claves para el Mercosur (café, carnes de vacuno, ave y cerdo, etanol y vino).
El Mercosur, a su vez, contará con un plazo de hasta 15 años para completar un proceso escalonado de desgravación arancelaria aplicado a las importaciones industriales provenientes de sus nuevos socios europeos. EFE

