
La cebolla española se está pagando en el campo a unos 9 céntimos el kilo, mientras que en los supermercados puede alcanzar casi los 2 euros. Una diferencia que refleja la distancia que puede existir entre lo que recibe el productor y el precio que termina abonando el consumidor. Pascual Cabedo, agricultor y fundador de la plataforma Europe Agricult Product (EAP), asegura que, con esos precios en origen, producir deja de ser viable.
“Sabemos que para un agricultor, a partir de 25, 30, 35 céntimos, depende del grado de mecanización, empieza a ser rentable”, explicó Cabedo durante una entrevista en el programa Herrera en COPE. Su plataforma, que comercializa directamente alimentos de productores españoles, se ha fijado precisamente ese criterio para determinar cuánto paga a quienes trabajan en el campo: “Por debajo de 30 céntimos no vamos a pagar nunca a ningún agricultor”.
La iniciativa nació, según cuenta, de su propia experiencia en el sector agrícola y de los problemas derivados de depender de otros actores para colocar la producción. Como ha “sufrido todo lo que es el mercado. Las inclemencias de estar en manos de intermediarios, que a veces abusan, otros no, pero se pasa mal”, relató, su objetivo fue crear un canal que garantizara tanto el origen nacional de los productos como unos precios que permitieran mantener la actividad.
“Nunca pagamos ningún producto a pérdidas”
Uno de los principios que Cabedo destaca de EAP es precisamente evitar que los agricultores tengan que vender por debajo de sus costes. “Nosotros nunca pagamos ningún producto a pérdidas. Como somos agricultores, sabemos dónde está el umbral de rentabilidad del agricultor de cada producto”, afirmó.
La cebolla sirve como ejemplo. Cabedo confirmó durante la entrevista que actualmente “en el campo valen nueve céntimos” y “en los supermercados casi dos euros”. Frente a esos precios, EAP asegura no comprar por debajo de los 30 céntimos el kilo, aunque el punto exacto en el que el cultivo comienza a resultar rentable puede variar en función de factores como su grado de mecanización.
La plataforma funciona como un supermercado online que compra directamente a agricultores y vende sus productos al consumidor final. Cabedo explica que el proyecto busca “que se garantice el origen de que es un producto español, se garantice un precio justo a los agricultores que lo producen y también pensar en el consumidor final, que tenga también un precio justo y, siempre que podemos, por debajo de los supermercados”.
El proyecto tiene algo más de dos años de vida y, según las cifras proporcionadas por su fundador a COPE, ya reúne a unas 300.000 familias clientes. El volumen alcanzado les permite incluso adquirir grandes cantidades directamente de un mismo productor. Cabedo puso como ejemplo la compra de 25.000 kilos de cebollas, que posteriormente son preparados en almacén y enviados a distintos puntos del país.
Entre 10.000 y 15.000 cajas cada día
El crecimiento de EAP ha permitido superar parte de las dificultades logísticas que supone enviar alimentos frescos directamente a los hogares. “Diariamente estamos preparando entre 10.000 y 15.000 cajas que van a toda España”, aseguró Cabedo. La empresa distribuye actualmente en todo el territorio nacional salvo Canarias.
El transporte continúa siendo, reconoce, “uno de los principales retos” del modelo. EAP asegura que no obtiene beneficio de ese concepto. “Solamente cobramos de porte lo que estrictamente nos cuesta. No hay ningún margen”, explicó su fundador. Según Cabedo, los gastos se reducen proporcionalmente cuando se realizan pedidos de mayor tamaño: “Cuando haces un pedido a partir de ocho y diez kilos, sale muy económico”.
La propuesta intenta así acortar el recorrido entre quien produce los alimentos y quien finalmente los consume. Además del precio, Cabedo defiende que los productos llegan con “mayor frescura y mayor calidad” y “sin ningún tratamiento poscosecha”. Para el agricultor, la clave está en que el modelo permita que producir siga teniendo sentido económico.


