
Julieta Prandi y Emanuel Ortega se casaron este martes en una ceremonia íntima en el Registro Civil de San Isidro, con apenas 36 invitados entre familiares y amigos cercanos. La pareja, que construyó su relación a lo largo de varios años —desde el primer contacto durante la pandemia a través de las redes sociales hasta la convivencia y el proyecto de vida en común— eligió despojarse de grandes fiestas y multitudes para celebrar el momento con quienes más los rodean.
El vínculo entre Prandi y Ortega comenzó de manera inusual: fue durante el aislamiento de 2020 cuando establecieron contacto por primera vez en las plataformas digitales. Con el tiempo, esa conexión derivó en convivencia y, finalmente, en la decisión de formalizar la unión. La pareja llegó al altar con una historia de años a sus espaldas, algo que quedó reflejado en el tono íntimo y familiar que tuvo la jornada.
El sábado por la tarde, Prandi compartió en sus redes el álbum completo de fotografías del casamiento. “Solo resta agradecer por este momento de felicidad compartida. Una tarde cualquiera puede convertirse en un día imborrable”, escribió en el pie de la publicación, en una de las pocas palabras que acompañaron las imágenes.




Las fotografías mostraron una celebración organizada alrededor de los afectos más cercanos de ambos. Del lado de la familia del novio, Palito Ortega apareció junto a Evangelina Salazar e India Ortega, hija de Emanuel, en una foto grupal tomada durante la ceremonia. India también tuvo su propio primer plano, retratada frente a las persianas de madera características del espacio donde se realizó el encuentro posterior a la firma. Bautista Ortega, el otro hijo del cantante, fue captado en un momento distendido, recostado y sonriente. La hermana de Emanuel, Julieta Ortega, posó junto a su madre y Benito Noble Ortega, el hijo de Julieta.
Del lado de la novia, Prandi se fotografió junto a su hermana en una imagen en blanco y negro, y también en una foto grupal de cuatro personas —sus padres incluidos— vestidas de blanco y verde. Sus hijos Mateo y Rocco también estuvieron presentes a lo largo de la jornada: en una imagen, Julieta aparece abrazada a Mateo, mirando ambos a cámara; en otra, sentada junto a Rocco en la mesa. Mateo también fue retratado por separado, sonriente junto a una amiga, en blanco y negro.
Emanuel circuló entre los invitados a lo largo de la tarde, captado en distintos registros: en uno, con anteojos de sol y copa en mano en una sobremesa; en otro, levantando el teléfono para capturar el brindis, gesto que varios de los presentes repitieron durante la celebración. El grupo de 36 invitados posó en más de una formación grupal, con imágenes que mostraron a la pareja rodeada de amigos y familiares en planos amplios.




Los instantes más espontáneos del día incluyeron un abrazo de Julieta con uno de sus allegados, captado en blanco y negro con otros invitados de fondo, y una foto posada junto a uno de sus mejores amigos frente a las ventanas del lugar. Entre los registros más íntimos de la pareja, una imagen los muestra abrazados, ella con una copa de champán en la mano y la cabeza apoyada en el hombro de él; en otra, ambos miran a cámara juntos.
El álbum cerró con dos imágenes que funcionaron como síntesis de la jornada: un primer plano a color de Prandi sosteniendo el ramo de flores —rosas rosadas y follaje verde— y una fotografía en blanco y negro de la pareja entre pétalos que caían sobre ellos a la salida del lugar donde se firmó el casamiento.


