
El gobernador del Banco Central de Irán, Abdolnaser Hemati, ha asegurado este martes que el país cuenta con "suficientes divisas" y ha negado que Teherán "haya entrado en un colapso económico" a causa de la nueva campaña de presión económica por parte de Estados Unidos, al hilo del conflicto abierto por la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra el país.
"Afirmo categóricamente que no es cierto que Irán haya entrado en un colapso económico", ha dicho, antes de agregar que Teherán cuenta con "reservas nacionales" y con divisas extranjeras. "Le digo al presidente de Estados Unidos: Irán tiene divisas (extranjeras) y tiene suficientes", ha subrayado.
Así, ha argumentado que "los enemigos imponen cada semana nuevas sanciones sobre Irán, pese a lo cual el sistema económico del país sigue funcionando", al tiempo que ha sostenido que "la incertidumbre generada en el mercado de divisas se disipará".
"El reciente aumento del tipo de cambio está más influenciado por el clima psicológico que por factores reales", ha apuntado Hemati, quien ha reseñado que "el mercado de cambio extranjero se está calmando", tal y como ha recogido la cadena de televisión pública iraní, IRIB.
"Aunque la gente está sufriendo la inflación y sintiendo su peso en sus vidas, todavía no hemos entrado en la hiperinflación, y considero que la probabilidad de que ocurra es baja", ha remarcado, antes de destacar la labor del Banco Central a la hora de adoptar "medidas de precaución" para "controlar la aceleración de la inflación".
En esta línea, ha reconocido que "el volumen de sanciones y bloqueo económico es muy extenso, no se pueden ignorar las necesidades de divisas del país, las necesidades de subsistencia de la población y las necesidades básicas de las fábricas y unidades de producción".
"En la situación actual, la tarea más importante del banco central es controlar la aceleración de la inflación e impedir que la economía caiga en la hiperinflación", ha zanjado Hemati, en medio de la "guerra económica" desatada por Washington para aumentar la presión sobre Irán.
Estados Unidos anunció la semana pasada una ofensiva comercial para cortar toda fuente de financiación de Irán, después de que terminara el plazo de 60 días que se dieron Washington y Teherán para alcanzar un acuerdo global para el fin del conflicto abierto tras la citada ofensiva estadounidense-israelí.