
El calentamiento global no avanza de forma pareja ni al mismo ritmo en todo el planeta. Un nuevo estudio científico identificó regiones específicas donde la temperatura superficial aceleró su aumento desde 1970, y determinó que esos cambios no ocurrieron todos al mismo tiempo, sino en distintas oleadas que se extendieron desde la década de 1980 hasta la de 2010.
Los hallazgos aportan precisión geográfica y temporal a uno de los debates más activos de la climatología contemporánea: si el calentamiento global se está acelerando o no.
La investigación se publicó en Nature Communications. El trabajo es producto de la colaboración entre la Universidad de California en Santa Cruz (UC Santa Cruz), la Universidad de Clemson y el Laboratorio de Dinámica de Fluidos Geofísicos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés).
En qué zonas se aceleró el calentamiento

La pregunta que guió el estudio es simple: ¿hay regiones del planeta donde el calentamiento no solo continúa, sino que además se acelera? La respuesta, según el estudio, es sí, aunque con matices importantes.
Los investigadores detectaron aceleraciones en la tasa de calentamiento superficial en zonas geográficas bien definidas. Esto significa que la temperatura no solo sube, sino que sube cada vez más rápido. Según el estudio, entre el 4% y el 10% de los puntos del planeta analizados registró al menos un cambio detectable en esa velocidad de calentamiento. Esas zonas se concentran mayormente en las latitudes medias del hemisferio norte, tanto en tierra como en el océano.
Las regiones con cambios más consistentes son: el sureste de México y el Golfo de México, el Mediterráneo oriental, el sureste de China, Bolivia, el Pacífico norte y Nueva Zelanda. Los cambios más recientes (ubicados en la década de 2010) se detectaron en el sureste de México, el Golfo de México, Bolivia y el sureste de China.
En los años 2000, la aceleración se identificó en Nueva Zelanda. En los años 1980 y 1990, los cambios predominaron en el Mediterráneo oriental y el Pacífico norte.

Algunos de esos cambios son marcados. Según el estudio, el área del sureste de México registró aproximadamente un aumento de diez veces en la velocidad de calentamiento tras 2012.
El sureste de China mostró un incremento de unas cinco veces después de 2013, y fue la región con el cambio más pronunciado de todo el análisis.
“Lo que quisimos hacer fue dar una imagen más clara, región por región, de dónde el calentamiento se acelera y cuándo comenzó. Nuestro estudio muestra que las aceleraciones regionales surgieron en oleadas distintas, con momentos de inicio que van desde la década de 1980 hasta la de 2010, según el área geográfica”, afirmó Claudie Beaulieu, profesora asociada de ciencias oceánicas en UC Santa Cruz y autora principal del estudio.
El estudio también distingue lo que ocurre en tierra de lo que ocurre en el mar. Sobre suelo continental, prácticamente todos los cambios detectados son aceleraciones del calentamiento, y se registran en el hemisferio norte a lo largo de todas las décadas estudiadas.
En el océano, el hemisferio norte también acumula aceleraciones, pero el hemisferio sur presenta un cuadro distinto: allí las zonas con desaceleración (donde el calentamiento existe pero perdió velocidad respecto del período anterior) y las zonas con aceleración se reparten en proporciones similares. Esas desaceleraciones se concentraron en el Océano Antártico y ocurrieron principalmente en la década de 1980.

Cómo los científicos detectaron en qué momento cambió la velocidad del calentamiento
Para llegar a estos resultados, el equipo analizó cinco bases de datos de temperatura superficial con registros anuales de 1970 a 2024.
El punto de partida no fue arbitrario: ese año marca una aceleración ya documentada del calentamiento global, asociada a cambios en el forzamiento radiativo global, es decir, el balance entre la energía solar que entra a la atmósfera y la que sale.
El método central del estudio es la detección de puntos de cambio, una técnica estadística que identifica el momento exacto en que una serie de datos modifica su tendencia. Aplicada al clima, permite detectar el momento exacto en que la temperatura cambió de velocidad: antes subía más despacio, después más rápido.
“Ajustar nuestros modelos en cada punto de la grilla nos permite identificar regiones con comportamientos de calentamiento similares. Esto es importante para que las comunidades locales comprendan cómo el aumento del calentamiento tendrá impactos locales”, señaló Rebecca Killick, profesora de estadística en la Universidad de Clemson y profesora honoraria en la Universidad de Lancaster.
Quiénes son más vulnerables y qué puede estar detrás de las aceleraciones

Saber dónde y cuándo se aceleró el calentamiento no es solo un dato científico. Cuando la temperatura sube más rápido, eventos extremos como las olas de calor se vuelven más frecuentes y graves de lo que serían con un calentamiento gradual.
Las regiones con grandes poblaciones y bajo desarrollo socioeconómico son las más expuestas, ya que tienen menos recursos para adaptarse. Los ecosistemas también resultan más afectados por cambios rápidos de temperatura que por variaciones lentas.
En cuanto a las causas posibles, el estudio apunta a las reducciones de aerosoles como un factor en algunas regiones, aunque sin atribución formal. Los aerosoles son partículas microscópicas que flotan en el aire y pueden provenir de erupciones volcánicas, incendios forestales o emisiones industriales como el dióxido de azufre (SO₂) que liberan las plantas de carbón. Actúan como un escudo parcial contra el sol: reflejan parte de la radiación solar y, al hacerlo, enfrían la superficie terrestre. Cuando sus niveles bajan, ese escudo se debilita y el calentamiento puede intensificarse.
En China, las emisiones de SO₂ declinaron desde 2007, lo que el estudio señala como consistente con la aceleración detectada en el este de Asia.
En el Mediterráneo oriental, la aceleración de fines de los años 1980 también es compatible con reducciones de aerosoles en esa región. El equipo advierte, sin embargo, que fenómenos naturales de variabilidad climática de largo plazo también pueden influir, por lo que determinar las causas precisas de cada aceleración regional es materia de investigaciones futuras.
Para facilitar el seguimiento ciudadano, el equipo anunció el desarrollo de un panel interactivo público con un mapa donde cualquier persona puede ver las tasas de calentamiento de su zona. “Esperamos que este trabajo proporcione herramientas y apoyo para anticipar mejor los impactos localizados y focalizar los esfuerzos donde más se necesitan”, afirmó Beaulieu.




