Ana Martínez
Santiago de Compostela (España), 26 sep (EFE).- Rufina Rodríguez Morales, Rufi, una peregrina puertorriqueña de 98 años que brinda y regala Chupa Chups, cree haberse convertido este sábado en la persona de mayor edad de la ruta al completar 'anciana' su sexto camino, y con el deseo de repetir hasta el siglo si encuentra quien quiera asegurarla.
Para los 99 ya tiene apalabrada la póliza de asistencia, contó a su llegada a Compostela entre aplausos, un sinfín de fotos y muchos comentarios jocosos, sobre todo su: "Ahora voy a estrellarme", en alusión a una marca de cerveza, Estrella Galicia, que ha ido tomando en "cañitas" y que, según ella, le ha permitido avanzar a paso ligero.
No pasa sed, come sin empachos y le gusta obsequiar; de hecho, ha ido repartiendo golosinas y pequeños regalos a la gente que se ha ido encontrando durante su recorrido por tierras gallegas, desde el día 21 de este mes en Lugo hasta su esperada llegada a la meta final.
El Camino es el regalo que ha elegido para celebrar su cumpleaños, bien rodeada de familiares, amigos y del jovial guía Edu Ramos, de Kali Tours, y ha querido hacerlo en este tiempo de descuento que queda para el 31 de diciembre, jornada en la que a las doce del mediodía abrirá la Puerta Santa y un antiguo toque de cuerno dará inicio al jubileo.
Todavía luce un generoso sol en esta antesala del Año Santo y Rufi, sabedora de ello, se ha calzado las botas para adentrarse en una de las travesías más difíciles y exigentes por sus continuos y pronunciados desniveles y el perfil montañoso. Además, es considerada la más antigua.
"He hecho el Primitivo", contó una feliz Rufi al comisionado del Xacobeo 2027, Maros Gómez Román, que la recibió en la plaza con una bolsa cargada de presentes, desde una sudadera a una gorra, y invitó a la mujer a seguir con esta práctica cada vez que sume una nueva vela a la tarta.
Gómez Román le explicó que su abuela materna, que vive en Abadín (Lugo), tiene los mismos años que Rufina y, aunque está muy bien, no se la imagina en sus zapatos.
Rufi sí se ve, al menos es su intención, y espera seguir con el mismo sentido del humor con el que se ha tomado coincidir en el Obradoiro, corazón de la ciudad, con una concentración de vehículos clásicos.
"¡A ver quién tiene más años!". Difícil reto.
El secreto de una existencia duradera es, aseguró a EFE, una alimentación "controlada y no a montones", hacer ejercicio sobre todo cuando es "gratis", porque andar no cuesta "plata"; mostrar una sonrisa amplia porque esa involucra a hasta 26 músculos, algo que sabe como enfermera que ha sido; y hablar, compartir y festejar la vida.
Rufina ya pasaba de los ochenta cuando se convirtió en romera por vez primera, pero cree que el Camino lo lleva en su ser de nacimiento porque siempre le ha encantado la naturaleza e ir a buscar agua y leña con su madre.
Tiene orígenes en España, por un abuelo al que no conoció, y le encanta el país y conocer sus "manjares", líquidos y sólidos. EFE
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