A nadar se aprende nadando... ¡hasta para los pingüinos! Nuestros dos nuevos polluelos pasaron por la escuelita de natación del zoológico. Míralos graduarse de la piscina de niños hasta la gran piscina principal. ¡Pura ternura en el agua!
¡El chapuzón más tierno!
A nadar se aprende nadando... ¡hasta para los pingüinos! Nuestros dos nuevos polluelos pasaron por la escuelita de natación del zoológico. Míralos graduarse de la piscina de niños hasta la gran piscina principal. ¡Pura ternura en el agua!



