29/05/2020 Militares etíopes realizan maniobras de combate
POLITICA AFRICA ETIOPÍA INTERNACIONAL
DEPARTAMENTO DE DEFENSA DE EEUU

El Ejército de Etiopía ha asegurado este jueves que sus tropas han logrado repeler la ofensiva a gran escala desatada en la víspera por el Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF) en el norte del país y ha recalcado que los combates se han saldado hasta ahora con "enormes pérdidas humanas y materiales" en las filas del "grupo ilegal".

Así, ha señalado en un comunicado en redes sociales, el primero que publica el Ejército desde el estallido de las hostilidades, que "el ilegal TPLF se ha quemado con el mismo fuego que inició", antes de acusar a la formación tigriña de "priorizar la guerra sobre la paz".

Assefa ha señalado que el TPLF, "aliándose con enemigos históricos de Etiopía", lanzó a última hora del martes una ofensiva en Tigray y otras regiones adyacentes, si bien ha subrayado que "el ataque fue repelido por la formidable fuerza" de las tropas etíopes, que han logrado "incautar diversas armas y munición, así como capturar a milicianos".

El comandante del Mando Noreste del Ejército etíope, Assefa Chekol, ha señalado además que "el TPLF y sus grupos aliados han fracasado en su intento de penetrar en la zona, saquear y desplazar a la población", al tiempo que ha destacado que "la rápida contraofensiva ha infligido enormes pérdidas humanas y materiales" a la formación.

Assefa ha especificado que la alianza de grupos encabezados por el TPLF lanzó una ofensiva en varios ejes desde la región de Ahmara, cerca de la frontera con Tigray, y ha agregado que "se vieron forzados a retirarse a sus lugares de origen", antes de asegurar que "272 combatientes enemigos murieron y 260 resultaron heridos" en los combates, en los que "muchos otros fueron capturados".

"El Ejército está supervisando los movimientos del enemigo y llevando a cabo contraataques bien planeados desde las posiciones estratégicas que controla, ejecutando así una misión clave para limpiar la zona operativa de fuerzas enemigas", ha dicho Assefa, quien ha dado las gracias además a la "población local" por "apoyar" a los militares.

El comunicado del Ejército llega tras las muestras de preocupación por parte de la comunidad internacional en torno a las nuevas hostilidades, incluidas críticas por parte del embajador estadounidense en Etiopía, Ervin Massinga, al TPLF por su ofensiva. Además, trasladó al grupo que "embarcarse en una lucha imposible de ganar" es algo que "no beneficia en nada a la población".

El TPLF anunció el miércoles el inicio de una "guerra defensiva" frente a las tropas federales de Etiopía y recalcó que había tomado esta decisión "tras la intensificación de la invasión a través de varios métodos por parte del autocrático y genocida régimen del Partido de la Prosperidad (PP) de (el primer ministro etíope) Abiy (Ahmed) contra el pueblo de Tigray", después de semanas de tensiones y aumento de los ataques.

Las fuerzas tigriña y sus aliados lograron tomar inmediatamente los tres aeropuertos de la región de Tigray --situados en Mekelle, Axum y Gambella, según confirmó Getachew Reda, asesor de Abiy y antiguo alto cargo del TPLF--, en medio del temor de un nuevo conflicto a gran escala, tras el vivido entre 2020 y 2022, que se saldó con cientos de miles de muertos y terminó con un acuerdo de paz firmado en 2022 en Sudáfrica.

El citado pacto, alcanzado en Pretoria, implicó que Tigray quedara en manos de un gobierno provisional aceptado por las autoridades federales del país, encabezado precisamente por Getachew. Sin embargo, a principios de mayo el TPLF se hizo con el control de las autoridades regionales, lo que provocó unas tensiones y acusaciones cruzadas sobre incumplimientos de los términos de lo pactado.