El fantasma de Diego sobrevuela las canchas del mundo
El martes de esta semana, Kylian Mbappé y Vinícius Júnior se plantaron con una posición geopolítica muy clara frente a la Liga de España. El miércoles fue el turno del propio Leo Messi, quien se abrió de manos frente al capo de la MLS (Major League Soccer, de Estados Unidos). Son los mejores jugador

El martes de esta semana, Kylian Mbappé y Vinícius Júnior se plantaron con una posición geopolítica muy clara frente a la Liga de España. El miércoles fue el turno del propio Leo Messi, quien se abrió de manos frente al capo de la MLS (Major League Soccer, de Estados Unidos). Son los mejores jugadores del mundo, y están demostrando que antes de eso, son personas y pueden pensar por sí mismos, equivocados o no. Un poco lo que sembró Diego Maradona hace 40 años, cuando criticaba a la FIFA por programar los partidos del Mundial de México 86 bajo el tórrido sol del mediodía. O cuando se enfrentaba a Havelange o al propio Julio Grondona.
El martes 15 jugaban por la Liga española el Real Madrid y el Elche. Por decisión dirigencial, los clubes salieron a las canchas con una camiseta blanca y el lema "Todos somos caballas". Ese es el sobrenombre para la gente de Ceuta, y la iniciativa intentaba visibilizar la crisis migratoria de la ciudad autónoma que España mantiene en pleno territorio de Marruecos, norte de África. Pero Mbappé, Vinícius e Ibrahima Konaté llevaron la camiseta enrollada sobre los hombros y el pecho, como forma de mostrar su desacuerdo.
Por supuesto, el hecho generó un escándalo, sobre todo en los medios de comunicación españoles, dominados por los grandes monopolios, con un discurso cada vez más violento, racista, extremista y, al mismo tiempo, vacío de contenidos. Hay que decir que la camiseta forma parte de una campaña lanzada por el sector empresarial español, por el gran capital que se “solidariza” con sus pares de Ceuta. Y remite a la crisis migratoria que vive el enclave español y que tuvo su pico máximo el 30 y 31 de julio pasado cuando por tierra y por mar entraron a ese territorio unas 80 mil personas desde Marruecos.
En ese momento, la ciudad de Ceuta se cerró en sí misma como un bicho bolita. Cerraron los negocios de todo tipo, al punto tal de que era imposible comprar comida o agua. Se generó entonces una verdadera crisis humanitaria entre esas decenas de miles de seres humanos, muchos de ellos deshidratados, enfermos, heridos y extenuados. El drama se cobró la vida de 141 personas. Pero para ellos no hubo solidaridad, sino una ciudad cerrada a cal y canto. No hubo vecinos que dieran un vaso de agua o un baño a los desesperados.
Ahora surge esta campaña de “solidaridad”, pero con los empresarios de Ceuta, yendo a las consecuencias y no a las causas de la crisis. En una entrevista exclusiva con el Diario AS, Mbappé aclaró que sí se solidariza con Ceuta, pero que no quería priorizar sufrimientos. Decidió tapar el mensaje para visibilizar también a los migrantes que pierden la vida o sufren condiciones extremas. Un poco, la propia historia de sus padres.
Él mismo, como Vinícius, ya siendo estrellas del fútbol, han sufrido el racismo en las canchas españolas. Es muy común que les tiren bananas o les griten “mono”. De la misma manera que un cántico permanente es “Quien no bota musulmán es”. Ahora, la expectativa está puesta en la reacción que tendrá la hinchada del propio Real Madrid (caracterizada como de derecha y extrema derecha) en relación a los tres jugadores cuando el equipo vuelva a jugar en el Santiago Bernabeu.
Por su parte, el Barcelona tampoco usó la camiseta en cuestión, pero por decisión institucional, para no quedar pegado con una iniciativa de la Asociación Valenciana de Empresarios, y para no involucrarse en un conflicto geopolítico que los catalanes ven como ajeno.
EN ESTADOS UNIDOS TAMBIÉN
Al día siguiente, el miércoles 16, luego de haber ganado la final de la Campeones Cup, Leo Messi fue el que generó un conflicto con el poder. El Inter de Miami le ganó 2 a 0 al Cruz Azul de México, con un gol del propio Messi. Pero en el momento de la premiación, se vio al astro argentino señalar con el dedo al comisionado (máximo cargo) de la MLS, Don Garber, y decirle: “Vos, conmigo no”. Y repitió los dichos y los gestos varias veces, para asegurarse de que las cámaras lo tomaran y todo el mundo se enterara.
Ahora bien, ¿por qué esa reacción? Aunque Messi no lo aclaró, sería por la sanción recibida el año pasado cuando no participó del “Juego de las Estrellas” un partido de exhibición que reúne a los mejores jugadores de la liga en un espectáculo que tiene mucho que ver con las formas yanquis y poco que ver con el fútbol. En aquel momento, Messi afrontaba una seguidilla de partidos con su equipo y decidió no acudir al “circo” montado por Garber, para cuidar su físico.
En definitiva, dos hechos en la misma semana que pone a los jugadores frente a posiciones firmes y enfrentados a las decisiones empresariales. Como lo explicó claramente Mbappé: “Antes de ser jugador soy un ser humano”. El fantasma del Diego que recorre el mundo.
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