París, 20 sep (EFE).- El Festival de Cannes, que en sus inicios se celebró en el mes de septiembre en lugar de en primavera, conmemora este domingo el 80 aniversario de su edición fundacional -tras un intento de lanzamiento en 1939 frustrado por la Segunda Guerra Mundial- convertido en el certamen de cine más grande y prestigioso del mundo.
Había nacido como un proyecto de Jean Zay, ministro francés de Educación Nacional y Bellas Artes, y Albert Sarraut, ministro del Interior, para promocionar la cinematografía francesa y la reputación cultural del país, pero también para servir de contrapeso a La Mostra de Venecia, muy influida por los gobiernos fascistas de Alemania e Italia.
Aquella primera edición, celebrada del 20 de septiembre al 5 de octubre de 1946, se realizó en el Casino Municipal, ya que aún no existía el primer Palacio de Festivales y Congresos, que solo comenzó a construirse en 1947 y que pronto quedó obsoleto, lo que motivó la construcción del edificio moderno que actualmente ejerce de sede de la gran cita anual en la playa de la Croisette.
Tampoco existía en sus orígenes la emblemática Palma de Oro, que distingue al mejor filme en competición y que es uno de los objetos más codiciados del séptimo arte, un galardón que han cosechado realizadores como Luis Buñuel, Quentin Tarantino, Federico Fellini o Martin Scorsese.
En las primeras ediciones el máximo galardón era un Gran Premio que en la primera edición fue a parar a nada menos que 11 largometrajes, en un gesto diplomático en el contexto de la posguerra, ya que en aquel momento eran los propios países los encargados de elegir qué películas enviar.
Figuraron entre las vencedoras la mexicana 'María Candelaria', de Emilio Fernández; la estadounidense 'The Lost Weekend', de Billy Wilder; 'Kamennyy tsvetok' del soviético Aleksandr Ptushko; o 'Roma città aperta', del italiano Roberto Rossellini.
Cuando el Gobierno francés se planteó organizar un gran festival de cine, la opción de celebrarlo en Cannes -hasta entonces una tranquila ciudad costera más del mediterráneo francés- era tan solo una entre varias, pero se impuso a otras propuestas como Vichy, Deauville y, sobre todo, Biarritz, que fue su gran competidora.
Se buscaba que fuera una ciudad con buen clima y una infraestructura hotelera de lujo, a la altura de un festival de prestigio internacional. Era algo que llegaría con el tiempo, ya que en 1946 la situación de posguerra era bastante catastrófica y en Cannes muchos hoteles estaban aún alojando a soldados de las fuerzas armadas estadounidenses.
"Es verdaderamente importante porque durante unos días Cannes se convierte en la capital mundial del cine", explicó a EFE Maud Boissac, la directora de Cultura del Ayuntamiento de la ciudad mediterránea, que cifra en unos 220 millones de euros el impacto económico directo del certamen cada año.
Se ha convertido en una cita enorme que acoge a algo más de 52.000 acreditados (entre ellos unos 4.000 periodistas) procedentes de unos 150 países. Se acude a ver las películas, pero también a hacer negocios y a presentar proyectos dentro del enorme mercado del festival.
"Es el evento cultural más importante del mundo", sostiene Boissac.
El lugar icónico de Cannes en el séptimo arte se nota también en las propias películas, ya que no pocos realizadores viajan a rodar a la zona, atraídos por su imaginario. Fue el caso recientemente, por ejemplo, de Richard Linklater para su homenaje al cine francés y a Jean-Luc Godard en 'Nouvelle Vague'.
Ni siquiera la televisión puede resistirse, como demuestra el hecho de que Cannes será el escenario de la próxima temporada de la exitosa serie 'The White Lotus', cuya acción se ambientará en el festival y tendrá como decorado sus lugares indisociables, como la playa de la Croisette, el Hotel Martinez o el Palacio de Festivales y sus 24 escalones.
Para conmemorar este 80 aniversario, la ciudad organiza un ciclo de tres grandes conferencias que servirán para redescubrir los orígenes del festival y su relación de la ciudad.
Dos de ellas tienen como protagonista al delegado general del certamen y máximo responsable de la selección de películas, Thierry Frémaux (el 8 de septiembre y otra el 14 de diciembre), y la restante, el 30 de octubre, al historiador Olivier Loubes.
También habrá un encuentro con el realizador sueco Ruben Östlund el próximo jueves, seguido de la proyección de los dos filmes que le dieron la Palma de Oro, 'The square' y 'El triángulo de la tristeza'.
A lo largo del próximo año, hasta septiembre de 2027, se irán añadiendo nuevas actividades, pero sobre todo en mayo próximo (del 11 al 22) llegará el propio certamen y la Palma de Oro de la edición 80. EFE


