
El Gobierno ha trasladado a las instituciones comunitarias su objetivo de reforzar la integración de Ceuta y Melilla en la Unión Europea y de situar a ambas ciudades “en el corazón de Europa”. El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, cerró el miércoles 9 de septiembre en Bruselas dos jornadas de contactos centrados en la seguridad fronteriza, la representación institucional y la relación económica de los territorios con la Unión.
La visita coincidió con el anuncio del comisario europeo de Migraciones, Magnus Brunner, sobre una aportación de 114,7 millones de euros para Ceuta solicitada por España. Albares había planteado esa petición durante una reunión celebrada el martes con el responsable europeo, con el propósito de reforzar la seguridad en la frontera ceutí y acelerar los procedimientos abiertos para recuperar la normalidad.
El Ejecutivo trata de situar la situación de Ceuta y Melilla dentro de un debate más amplio sobre la respuesta europea ante los desafíos en sus fronteras. Albares defendió ante la alta representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, que la Unión debe otorgar la misma relevancia a las amenazas y retos de cada frontera para responder con “solidaridad y unidad”. Para ello, ponen el foco en los “desafíos” que supone la frontera sur.
Unión Aduanera o región ultraperiférica
Una de las prioridades expuestas por Albares en la capital comunitaria fue la integración económica y comercial de las dos ciudades autónomas. El ministro mantuvo una reunión con el comisario europeo de Comercio y Seguridad Económica, Maroš Šefčovič, en la que analizaron las opciones para favorecer la incorporación de Ceuta y Melilla a la Unión Aduanera. El encuentro abordó también fórmulas para que la normativa comunitaria reconozca la especificidad geográfica de ambos territorios. Para esto, la fórmula mencionada por el propio Pedro Sánchez en el Congreso es la categoría de región ultraperiférica, como es el caso de las Islas Canarias. Sin embargo, esto no está garantizado.
La agenda de Albares incluyó una reunión con representantes del Comité Europeo de las Regiones, institución en la que España pretende impulsar una presencia permanente de Ceuta y Melilla dentro de la delegación española. La iniciativa aspira a dar continuidad a la participación de ambas ciudades en los debates territoriales de la Unión, para conseguir mayor altavoz. La petición de representación se suma al objetivo de ampliar el acceso de Ceuta y Melilla a las políticas comunitarias.
Las “amenazas” del Sur para la seguridad europea
Albares también se reunió con la comisaria europea para el Mediterráneo, Dubravka Šuica, para abordar los retos de la frontera sur europea y la cooperación de España y la Unión Europea con la Vecindad Sur. El ministro incidió en la necesidad de impulsar la estabilidad y la cooperación con el norte de África. Ese planteamiento tendrá presencia en la próxima edición del Foro Regional de la Unión por el Mediterráneo, según trasladó Exteriores. Al hablar de cooperación, es difícil no pensar en las polémicas generadas por la entrada masiva de Ceuta. La mayoría de partidos o los informes de la Policía Nacional apuntan a “pasividad” de los agentes marroquíes, lo que choca directamente con la colaboración.
Ante Kallas, el ministro subrayó que las distintas fronteras europeas afrontan amenazas y desafíos que requieren una respuesta común. La posición española reclama que la Unión aplique un criterio de solidaridad entre territorios ante esas situaciones. Tras las reuniones en Bruselas, el Gobierno reafirmó su intención de continuar el trabajo con las instituciones comunitarias para ampliar la presencia de Ceuta y Melilla en el proyecto europeo y avanzar en su participación en las políticas e instrumentos de la Unión.




