Los Ángeles, 4 sep (EFE).- El Parque Nacional del Gran Cañón extendió para este fin de semana los cierres temporales en ciertas áreas para continuar con las operaciones de respuesta y recuperación, tras la inundación repentina el pasado sábado, que se saldó con la muerte de dos personas.
El Servicio de Parques Nacionales (NPS) informó que aún están evaluando los daños e iniciando labores de reparación y estabilización en las zonas donde senderos, puentes, servicios públicos y otras infraestructuras resultaron dañados o destruidos.
"Es fundamental mantener un acceso seguro para el personal de respuesta y evitar que los visitantes entren en áreas peligrosas mientras continúan estos trabajos", dijo el NPS en un comunicado.
Las autoridades aún buscan a una persona reportada como desaparecida, tras la inundación ocurrida el sábado por la tarde en Bright Angel Canyon y el área de Phantom Ranch, que obligó a evacuar a cerca de un centenar de turistas.
Las aguas arrastraron grandes rocas y escombros hacia el río Colorado, destruyeron casi todas las pasarelas sobre Bright Angel Creek y causaron daños importantes en la infraestructura del parque.
El temporal también dañó la principal tubería que abastece de agua al parque, por lo que se han impuesto restricciones al consumo.
Las autoridades han pedido a los turistas que se desplacen por el fin de semana largo, por la celebración del Día del Trabajo en EE.UU., consultar qué áreas se encuentran cerradas al público.
El Parque Nacional del Gran Cañón ocupa el cuarto lugar entre los parques nacionales más visitados de los Estados Unidos, con más de 4,4 millones de visitas recreativas en 2025. EFE
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