Londres, 19 sep (EFE).- El multimillonario Fred Done, el mayor contribuyente al fisco británico, asegura que no elegiría su país si volviera a nacer precisamente por la elevada carga fiscal, según declara en una entrevista con el Financial Times.
Done, que cifra en 400 millones de libras (460 millones de euros) la cantidad que su familia pagó en impuestos el pasado año, es el fundador de Betfred, que comenzó en 1967 como una pequeña casa de apuestas y ahora es un emporio de juegos de azar.
A sus 83 años, dice estar muy mayor para pensar en trasladar su residencia, pero asegura que no va a disuadir a sus propios hijos y descendientes si consideran hacerlo.
Y advierte de que una mayor carga impositiva sobre la industria del juego tendrá como consecuencia inevitable el cierre de la mitad de los 1.094 locales de su compañía en el Reino Unido solo en un año. Más aún, predice que el sector estará muerto para 2030.
Las palabras de Done suenan como una advertencia al Gobierno laborista de Andy Burnham, que acaricia la idea de estrechar la fiscalidad a las grandes fortunas, una de las pocas alternativas que tiene para enjugar la elevada deuda pública (del 94 % del PIB) sin aumentar las cargas de los sectores británicos más modestos, ya sujetos a una elevada carga impositiva.
El FT recuerda que la presión sobre las grandes fortunas ya ha provocado la huida del Reino Unido de algunos grandes magnates como es el caso de Chris Rokos -tercer contribuyente absoluto-, quien ha anunciado que se traslada a Grecia, o de Nassef Sawaris, el hombre más rico de Egipto, que también ha abandonado su residencia británica. EFE
