El Plan Maestro de Corío redefine el megapuerto de Arequipa con una proyección técnica cercana a 2 millones de toneladas anuales.

Durante años, el puerto de Corío, proyectado en el distrito de Punta de Bombón, provincia de Islay, en Arequipa, generó expectativa por las cifras que lo presentaban como la mayor inversión portuaria propuesta en Perú. Se habló de un desembolso de hasta USD 7.000 millones y de una capacidad de 100 millones de toneladas anuales.

Ahora, la Autoridad Portuaria Nacional (APN) aprobó un Plan Maestro que reduce la inversión estimada a USD 800 millones en tres etapas y condiciona la viabilidad del terminal a captar carga de mercados externos y a conseguir un operador privado.

Corío, un puerto inflado por la prensa y el Gobierno de Arequipa

La aprobación representa un avance en la planificación de un proyecto que acumuló anuncios, disputas institucionales y trámites durante los últimos años.

Sin embargo, el Plan Maestro no implica que Corío tenga un inversionista, una concesión adjudicada, un cronograma de obras ni contratos de carga. El proyecto deberá pasar primero por una etapa de estructuración y promoción para determinar si consigue respaldo privado.

El terminal multipropósito de Corío fue diseñado para atender carga fraccionada, contenedores y graneles sólidos, pero todavía no tiene inversionista ni concesión adjudicada.

Según la APN, el documento establece los lineamientos técnicos y las etapas de desarrollo de un terminal multipropósito, con capacidad para atender carga fraccionada, contenedores y graneles sólidos.

La aprobación deja atrás una etapa en la que el tamaño del puerto se discutía sin contar con una hoja de ruta técnica aprobada por la autoridad competente.

No será el puerto más grande del Perú: ni de cerca

La nueva dimensión del proyecto contrasta con el discurso que rodeó a Corío desde el Gobierno Regional de Arequipa. La inversión de USD 7.000 millones difundida en años previos resultaba superior a toda la inversión portuaria ejecutada en el país durante los últimos 25 años.

La proyección de 100 millones de toneladas anuales también despertó dudas. El volumen superaba el movimiento conjunto de todos los puertos de uso público del país, que bordea los 70 millones de toneladas al año.

La cifra solo se aproxima al movimiento nacional si se consideran, además, los terminales privados, cuyo volumen total elevaría el indicador a cerca de 130 millones de toneladas, de acuerdo con estimaciones del sector.

Corío aún no entró en fase de ejecución y su desarrollo depende de una etapa de estructuración y promoción para captar respaldo privado.

A Arequipa le mintieron con su “megapuerto”

En agosto de 2025, la APN suspendió temporalmente la Viabilidad Técnica Temporal Portuaria otorgada al Consorcio Hub Corio Megapuerto del Sur.

La medida buscaba revisar el análisis costo-beneficio y definir si el proyecto debía avanzar como una Asociación Público-Privada (APP) de iniciativa estatal o mediante una habilitación portuaria administrativa. El procedimiento fue reanudado posteriormente.

El Plan Maestro aprobado ahora plantea una infraestructura de menor escala. Fuentes del sector consultadas por Infobae indican que la proyección técnica de Corío estaría cerca de los 2 millones de toneladas anuales.

El volumen está lejos de las cifras difundidas previamente, aunque se acerca más a las condiciones actuales del mercado y a la capacidad que podría atraer el terminal en una primera etapa (Callao 40 millones, Chancay 10 millones).

Corío movilizará granos de Brasil, si es que llegan

Y es que la expectativa de carga se concentra en los graneles sólidos. Corío tendría una lógica distinta a la del Callao y Chancay, terminales donde la carga en contenedores tiene un peso mayor en las operaciones y en los ingresos de los concesionarios.

También existe la posibilidad de captar carga de Bolivia y Brasil, en especial productos agrícolas y otros graneles. Sin embargo, ese escenario depende de condiciones comerciales y logísticas que todavía no están aseguradas. Los dueños de la carga deberán encontrar menores costos o ventajas concretas en la salida por Corío frente a otras rutas.

Incluso, un estudio encargado a la consultora Infraplan estimó que el potencial de carga brasileña con salida por puertos peruanos se acercaría a 50 millones de toneladas.

Esa cifra no correspondería exclusivamente a Corío: tendría que repartirse entre los principales terminales del país, como Callao, Chancay, Paita, Salaverry y Paracas, además de los puertos del sur.

La APN había suspendido en 2025 la viabilidad técnica temporal de Corío para revisar el análisis costo-beneficio y definir su esquema de desarrollo portuario.

¿Corío podría estar listo en cinco años?

Con el Plan Maestro aprobado, el Gobierno Regional de Arequipa podrá promover el proyecto ante ProInversión para buscar un operador privado.

Bajo una Asociación Público-Privada, el inversionista asumiría la construcción, el financiamiento y la operación del terminal. Para que ello ocurra, Corío deberá demostrar que puede atraer carga suficiente y generar retornos que justifiquen una inversión de USD 800 millones.

Especialistas del sector estiman que la promoción y estructuración podrían tomar entre dos y tres años, mientras que la construcción requeriría alrededor de tres años adicionales.

En el escenario más favorable, Corío podría operar en cinco o seis años. Pero ese horizonte depende de condiciones aún pendientes: inversión privada, demanda comprometida, infraestructura complementaria y una estrategia logística que convierta las proyecciones en carga real.