París, 26 sep (EFE).- El papa León XIV se reunió este sábado en el Instituto Católico de París con catecúmenos, adultos que se preparan para recibir el bautismo, y neófitos, personas recién bautizadas, en un momento en el que la religión esta "resurgiendo" en el país y dijo estar "maravillado" y "agradecido" por ello.
El papa visitó las instalaciones del Instituto Católico de París, conocido como 'La Catho', y se detuvo un momento ante la 'Escalera de los Mártires', que conmemora al grupo de 191 eclesiásticos, religiosos y laicos asesinados en París en 1792 durante la Revolución Francesa.
También escuchó testimonios de personas que descubrieron la fe de adultos. "Jaoide, Marielle y Sophie, siento ante todo una profunda gratitud por la obra imprevisible de Dios. Como ustedes y junto con ustedes, estoy maravillado por el número de personas que hoy se acercan al umbral de la fe y los numerosos adultos que piden recibir los sacramentos de la iniciación cristiana", afirmó.
La Iglesia francesa habla de un nuevo resurgir del interés por la religión y cifró en más de 21.000 los adultos y adolescentes que se bautizaron durante la pasada Semana Santa, un aumento del 26% interanual, casi el triple que hace diez años y el papa hizo referencia a ello.
"Puede parecer paradójico que este fenómeno de tantas personas que redescubren el Evangelio y abrazan la fe se produzca en el contexto de una sociedad como la francesa, marcada por una cultura fuertemente secularizada", dijo el papa, quien añadió que "es un signo tangible de la obra de la gracia de Dios, que supera los análisis estadísticos y sociológicos".
Ante este "resurgir", León XIV pidió a los religiosos que respondan "redescubriendo el estilo propio de Dios, hecho de cercanía, compasión y ternura".
"El asombro ante lo que está sucediendo a tantos de nuestros hermanos y hermanas no debe encerrarnos en una satisfacción ingenua; debe impulsarnos a comprometernos, a buscar, a interrogarnos y a emprender acciones pastorales concretas", señaló.
El acto sirvió también para que el papa se reuniera con la Asamblea Sinodal de la Iglesia francesa, a cuyos miembros animó a acompañar a quienes se incorporan a la Iglesia incluso después de recibir los sacramentos.
"¿Cómo evitar el «vacío» posterior al bautismo?", planteó el pontífice.
Y propuso que "es esencial, entonces, acompañar e integrar plenamente a estas personas en nuestras comunidades y en nuestras asambleas de oración después de su bautismo, ofreciéndoles un ambiente familiar y una formación lo más integral posible, capaz de abarcar los distintos aspectos de la vida cristiana y de favorecer la unidad entre su fe y su vida".
"Es ahí donde el estilo de la cercanía, la compasión y la ternura adquiere todo su sentido: es preciso encontrar un sabio equilibrio para acogerlos, escucharlos y, al mismo tiempo, animarlos a afrontar las exigencias de la fe", concluyó.
El papa celebrará hoy misa en el centro de París, en la Plaza de la Concorde, donde se han superado todas las expectativas y se esperan más de 600.000 fieles. EFE


