
El petróleo cerró en baja este viernes ante las expectativas de una reanudación parcial del oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita y después de que el presidente francés, Emmanuel Macron, propusiera evaluar la liberación de reservas estratégicas. El Brent terminó en USD 103,87 por barril y el West Texas Intermediate (WTI), en USD 100,30.
La baja fue la tercera consecutiva para el crudo de referencia europeo, que acumuló una caída cercana al 3% desde el comienzo de la semana. Las cotizaciones habían alcanzado antes máximos de casi cuatro meses, en un mercado afectado por las restricciones al tránsito marítimo y los daños en infraestructura energética saudí.
La caída del petróleo respondió a la expectativa de que Arabia Saudita recupere al menos la mitad de la capacidad de su oleoducto Este-Oeste, paralizado tras ataques con drones. Esa eventual reanudación aliviaría parte de las limitaciones para exportar crudo saudí por el mar Rojo, mientras el estrecho de Ormuz permanece prácticamente bloqueado.
El Brent para entrega en noviembre perdió 0,91% y cerró en USD 103,87 en el Intercontinental Exchange (ICE) de Londres, USD 0,95 menos que en la sesión anterior. El WTI para entrega en octubre retrocedió 1,58%, hasta USD 100,30.
Norman Liebke, analista de Commerzbank, atribuyó el movimiento del mercado a las versiones sobre la infraestructura saudí. “Esta caída se debe casi por completo a las informaciones de prensa según las cuales Arabia Saudita tiene la intención de restablecer, en los próximos días, la capacidad del oleoducto Este-Oeste al menos al 50%”.

El conducto adquirió mayor peso desde el inicio del conflicto en Oriente Medio, al permitir la salida por el mar Rojo de parte de las exportaciones bloqueadas por el cierre del estrecho de Ormuz, al otro lado de la península arábiga.
Liebke advirtió que una puesta en marcha efectiva podría profundizar el descenso de las cotizaciones. “Si las operaciones llegaran efectivamente a reanudarse como se ha anunciado, los precios del petróleo podrían registrar una nueva caída, aún más pronunciada”.
El retroceso durante la jornada estuvo limitado por informaciones de que Aramco, la petrolera estatal saudí, no entregaría crudo a clientes europeos el próximo mes. Bloomberg informó, con base en personas familiarizadas con el asunto, que al menos dos refinerías no recibirán cargamentos y que la medida alcanzaría a todos los compradores europeos.

Las dificultades se suman a la restricción de la navegación en Ormuz. El jueves cruzaron cuatro buques de carga, frente a un promedio cercano a 16 barcos diarios durante los 10 días previos, según datos preliminares de transporte marítimo conocidos el viernes.
Macron anunció que convocará en las próximas semanas a una reunión del Grupo de los Siete (G7) para analizar una eventual liberación de reservas energéticas de la Agencia Internacional de la Energía (AIE). “Tendremos en las próximas semanas un G7 dedicado a estos asuntos energéticos (...) para considerar las opciones de una posible liberación de reservas estratégicas”.
En marzo, los países de la AIE liberaron 400 millones de barriles tras el inicio de la guerra en Oriente Medio, el 28 de febrero, luego de ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. La propuesta francesa moderó las tensiones sobre el abastecimiento, mientras el organismo británico UKMTO detectó dos nuevos ataques contra cargueros entre el miércoles y el viernes.
La tensión sobre el crudo y los problemas de capacidad mundial de refinación mantuvieron la presión sobre los combustibles. En Estados Unidos, el diésel alcanzó un récord de USD 6,4476 por galón de 3,78 litros, según la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA).
En Francia, el precio medio de ese combustible para transporte superó los 2,39 euros por litro, un nuevo máximo, según un análisis de la AFP.




