Fotografía de archivo de una sesión en Wall Street. EFE/Sarah Yenesel

El petróleo volvió a dispararse el jueves y se convirtió en el principal lastre para Wall Street, que acumuló su tercera baja consecutiva tras un fuerte repunte previo, presionado también por el peso persistente del mercado de bonos.

El barril de Brent saltó 3,31% hasta 101,37 dólares, mientras el crudo estadounidense de referencia avanzó 3,81%, hasta 95,67 dólares —una suba diaria de casi 4%—.

El S&P 500 cayó 0,48%, el Promedio Industrial Dow Jones retrocedió 0,64% y el Nasdaq Composite bajó 0,83%.

El combustible, cada vez más caro para los estadounidenses

Imagen de archivo de un trabajador llenando el depósito de su camión con diésel en una gasolinera en San Diego, California, EEUU. 18 mayo 2026. REUTERS/Mike Blake

La escalada del crudo ya se traduce en un fuerte impacto sobre los precios en surtidor: el precio promedio del galón de nafta común subió a 4,48 dólares, desde menos de 4,10 dólares hace apenas un mes y 3,16 dólares hace un año, según la asociación AAA. El alza del petróleo se enmarca en la guerra entre Estados Unidos e Irán, que llevó al crudo desde un nivel previo de referencia mucho más bajo hasta los precios actuales, en niveles no vistos en años.

Los bonos suman presión sobre las acciones

A la suba del petróleo se sumó el peso del mercado de bonos, que sigue conteniendo a Wall Street. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años rozó brevemente el 5,15% el jueves por la mañana, antes de retroceder a 5,11% —un nivel similar al de 2007 y muy por encima del 3,97% previo al estallido de la guerra con Irán—. Rendimientos más altos encarecen el crédito para todos: desde consumidores golpeados por la inflación hasta empresas que buscan financiar centros de datos de inteligencia artificial y el propio gobierno estadounidense, que enfrenta una brecha creciente entre su gasto y sus ingresos.

El mercado de bonos había recibido una fuerte sacudida el miércoles, después de que un informe preliminar sugiriera que la actividad empresarial en Estados Unidos crece a su ritmo más rápido en años, mientras los costos corporativos también suben con rapidez. El jueves, un nuevo reporte mostró además una caída en las solicitudes semanales de beneficios por desempleo, lo que reforzó las expectativas sobre la fortaleza de la economía.

La Fed, con la puerta abierta a nuevas subas de tasas

Ese combo de datos económicos sólidos podría convencer a la Reserva Federal de que la economía puede resistir nuevas subas de tasas de interés a corto plazo, luego de que la semana pasada aplicara su primer aumento en tres años. Los operadores ven ahora una probabilidad cercana al 50% de que la Fed suba las tasas dos veces más antes de fin de año, según datos de CME Group.

Nvidia y las tecnológicas, entre las más golpeadas

Fotografía de archivo en la que se captaron las pantallas del índice bursátil tencológico Nasdaq, en Times Square (NY, EE.UU.). EFE/Sarah Yenesel

Los altos rendimientos golpean con particular fuerza a las acciones consideradas más “caras”, como las vinculadas a la inteligencia artificial. Nvidia cayó 1,72% y fue el mayor lastre para el S&P 500 por su peso en el índice; Oracle se desplomó 4,95%.

Pese al contexto adverso, la solidez general de la economía sigue sosteniendo las ganancias corporativas: Stitch Fix reportó resultados trimestrales mejores a los esperados, aunque su acción cayó igualmente tras advertir sobre “un entorno de consumo más desafiante” para el próximo año fiscal. Darden Restaurants, dueña de Olive Garden y LongHorn Steakhouse, retrocedió pese a resultados en línea con lo previsto. En contraste, Everpure saltó más de 17% tras ratificar sus proyecciones financieras.

Mercados mixtos en el exterior

En el resto del mundo, los índices bursátiles mostraron un comportamiento dispar: Shanghái cayó 1,22%, mientras Tokio avanzó 0,76% y Seúl subió 0,90%.