
El precio del petróleo se disparó este jueves tras un ataque con misiles de los hutíes contra Arabia Saudita, mientras Wall Street cerró prácticamente plano en una sesión marcada por la tensión en Oriente Medio y el alza sostenida de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense.
El barril de Brent para entrega en noviembre repuntó un 3,41% y cerró en 106,60 dólares en el mercado de futuros de Londres, frente a los 103,08 dólares de la sesión anterior, según datos del Intercontinental Exchange (ICE). El crudo acumuló una subida de más del 6% en la semana, impulsada por la falta de avances diplomáticos entre Estados Unidos e Irán durante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Un ataque con misiles de los rebeldes hutíes de Yemen contra Arabia Saudita reavivó el temor de los inversores a una interrupción del suministro petrolero, en momentos en que las negociaciones entre Washington y Teherán por el estrecho de Ormuz permanecen estancadas. La coalición militar liderada por Arabia Saudita que interviene en Yemen desde 2015 informó que interceptó y destruyó seis misiles balísticos lanzados por los insurgentes contra la provincia meridional de Taif y la zona de Yanbu, en el mar Rojo. Las autoridades saudíes emitieron alertas de emergencia en varias zonas cercanas al mar Rojo y en la ciudad sagrada de La Meca.
Hasta el momento, los hutíes no reivindicaron el ataque, aunque anuncian de manera casi diaria acciones contra instalaciones militares y energéticas del reino árabe. Los insurgentes, aliados de Irán, mantienen además un bloqueo marítimo contra los buques vinculados a Arabia Saudita en el mar Rojo, una ruta que se había convertido en la principal alternativa de Riad para exportar crudo ante el cierre del estrecho de Ormuz.
El crudo West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos avanzó 1,99 dólares, o un 2,2%, hasta los 94,15 dólares, de acuerdo con datos de la agencia Reuters. Ambos crudos de referencia habían llegado a anotar subidas de alrededor del 5% en las primeras horas de la jornada, lo que encaminaba al WTI a cerrar en alza por primera vez en siete días, tras haber caído cerca de un 13% en las seis sesiones previas.

En la ONU, una coalición de ochenta países exigió este jueves la reapertura del estrecho de Ormuz, condenó los ataques atribuidos a Irán contra sus vecinos regionales y alertó sobre el avance de los hutíes hacia el estrecho de Bab el-Mandeb por los riesgos que representa para la seguridad marítima y el comercio internacional.
En Wall Street, el S&P 500 perdió 2,20 puntos, un 0,03%, hasta 7.703,83 unidades, según datos preliminares recogidos por Reuters, después de recuperarse de los mínimos de la sesión. El repunte se produjo luego de que la agencia informara que negociadores estadounidenses e iraníes exploraban una salida gradual del conflicto, que implicaría que Teherán reabra el estrecho de Ormuz y que Washington levante su bloqueo económico a Irán.
El Nasdaq Composite ganó 1,76 puntos, un 0,01%, hasta 26.937,79 unidades, mientras que el Promedio Industrial Dow Jones cayó 162,41 puntos, un 0,32%, hasta 51.349,18 unidades. La agencia Associated Press, con cifras finales levemente distintas, situó la caída del Dow Jones en 161,61 puntos, hasta 51.349,98 unidades, y al S&P 500 en 7.704,13 puntos.
El desempeño de los gigantes de la inteligencia artificial fue dispar: Microsoft y Broadcom retrocedieron, mientras que Advanced Micro Devices sumó ganancias. Nvidia cedió un 0,4% y fue el mayor lastre dentro del S&P 500, de acuerdo con Associated Press.
Meta Platforms subió un día después de presentar un pequeño dispositivo portátil diseñado para utilizarse con su asistente de inteligencia artificial, lanzado recientemente por la compañía de redes sociales.
Bill Northey, director senior de inversiones de U.S. Bank Wealth Management, resumió el clima del mercado: “Esto simplemente refuerza la idea de que actualmente nos enfrentamos a un factor clave que mueve el mercado. En realidad, todo gira en torno al petróleo, la inflación y su efecto en las tasas de interés, así como la repercusión de dichas tasas en los mercados de capitales”.
El rendimiento de los bonos del Tesoro a 30 años alcanzó su nivel más alto desde 2004, en tanto que el de la nota a 10 años saltó hasta el 5,20%, desde el 5,11% del cierre del miércoles anterior, según Associated Press, un nivel que no se registraba desde 2007. Los rendimientos más altos encarecen el crédito para toda la economía y presionan a la baja los precios de las acciones y otras inversiones.
Durante la mañana los rendimientos treparon y arrastraron a las acciones a la baja, hasta que a media sesión giraron de manera abrupta: el retorno a 10 años cayó de casi 5,17% a menos de 5,13% en unos 20 minutos, antes de volver a subir. El movimiento siguió de cerca la trayectoria errática del petróleo, que en pocos minutos pasó de 102 a 99 dólares el barril durante la sesión antes de recuperarse.
El presidente de la Reserva Federal de Nueva York, John Williams, dijo el jueves que resulta razonable pensar que el banco central estadounidense podría necesitar subir de nuevo las tasas de interés antes de que finalice el año. Un informe difundido en la misma jornada mostró que menos trabajadores estadounidenses solicitaron el seguro de desempleo la semana pasada, lo que reforzó las expectativas de que la economía puede resistir nuevas subas.
Según datos de CME Group citados por Associated Press, los operadores ven ahora una probabilidad superior al 50% de que la Fed suba las tasas dos veces más antes de fin de año. La Fed había elevado su tasa principal la semana pasada por primera vez en tres años, con el objetivo de moderar la economía y contener la inflación.
Pese a la turbulencia geopolítica, la solidez de la economía estadounidense sigue impulsando el crecimiento de las ganancias corporativas, lo que ha ayudado a mantener relativamente firmes los precios de las acciones. Analistas de Barclays escribieron en un informe citado por Associated Press: “Los titulares se han vuelto más ominosos, pero los factores subyacentes del crecimiento se mantienen intactos. Mientras la inversión relacionada con la inteligencia artificial, la rentabilidad corporativa estadounidense y el gasto de los consumidores sigan superando las expectativas, la economía y los mercados parecen capaces de absorber bancos centrales más restrictivos y tasas más altas”.
Stitch Fix se sumó a las empresas que reportaron resultados trimestrales mejores de lo esperado, pero su acción se desplomó un 21,6% después de que advirtiera sobre “un entorno de consumo más desafiante” que podría frenar su crecimiento de ingresos en el próximo ejercicio fiscal.
Darden Restaurants, la compañía detrás de Olive Garden y LongHorn Steakhouse, cayó un 3% tras informar una ganancia trimestral en línea con las previsiones de los analistas. En el otro extremo, la acción de Everpure, compañía de almacenamiento y gestión de datos, saltó un 11,2% después de ratificar sus proyecciones financieras para el año fiscal y anticipar una aceleración del crecimiento de ingresos en el siguiente.
Los negociadores estadounidenses e iraníes reunidos en Nueva York evalúan una salida gradual al conflicto que implicaría que Teherán reabra el estrecho de Ormuz y que Washington levante su bloqueo económico a Irán, según informaron fuentes cercanas a las negociaciones citadas por Reuters. El estrecho se convirtió en la principal moneda de cambio en las tratativas para poner fin a un conflicto que ya se extiende por casi siete meses: Irán busca alivio al bloqueo que asfixia su economía, mientras Washington reclama el libre paso por la ruta, actualmente bloqueada por Teherán.
Sin embargo, dos fuentes iraníes, dos funcionarios regionales y dos fuentes diplomáticas occidentales advirtieron a Reuters que las negociaciones enfrentan un obstáculo de fondo, ya que ninguna de las partes quiere ser la primera en ceder su ventaja. Los líderes de Estados Unidos e Irán habían intercambiado críticas esta semana durante sus intervenciones en la Asamblea General de la ONU.

