Imagen de archivo de la factoría de Volkswagen en la región española de Navarra. (EFE/Villar López)

El Gobierno de Navarra ha anunciado esta semana un plan de capacitación para formar a más de 1.000 personas en perfiles ligados a la electrificación de la automoción, con una inversión cercana a un millón de euros y casi 196.000 horas de formación, según informó la consejera de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo, Carmen Maeztu. La iniciativa busca “anticiparse a las necesidades de las empresas, formando a las personas y generando oportunidades de trabajo”, según explicó Maeztu en el pleno del Parlamento foral.

El programa lo diseñaron el Servicio Navarro de Empleo y el Departamento de Educación, en colaboración con Volkswagen Navarra y el Cluster de Automoción de Navarra (ACAN). “Una primera parte está directamente vinculada con las necesidades que tiene Volkswagen Navarra”, indicó la consejera. Se formará a 1.050 personas en cinco perfiles: operarios de línea, conductores de instalación, carroceros, mandos y técnicos de áreas indirectas. Sin embargo, inmediatamente después de este anuncio, ha saltado la polémica.

Un día después de la comparecencia de Maeztu, el sindicato ELA se ha mostrado en contra del plan en una rueda de prensa en Pamplona. Su portavoz, Igor Peñalver, de la sección sindical de ELA en VW Navarra, sostuvo que “el Gobierno foral va a destinar un millón de euros para que VW Navarra disponga de 1.050 personas, la mayoría jóvenes, sin ningún tipo de retribución ni contrato laboral”. Peñalver detalló que “en cientos de casos, estas personas aspirantes a ser contratadas estarán bajo la disciplina de Volkswagen durante ocho semanas (a razón de ocho horas diarias)”. Según el sindicalista, el personal para puestos cualificados de grado superior, como carroceros, conductores de instalación o electromecánicos, “realizará un curso de formación teórico-práctica durante ocho semanas a ocho horas, sin ninguna retribución y sin ningún contrato laboral, simplemente con una futura ‘garantía de empleabilidad’”.

El resto del personal, destinado a labores de producción, se formará durante unas tres semanas, con parte práctica en el taller, y tampoco cobrará ni tendrá contrato. Peñalver criticó que se recurra a fondos públicos para un proceso de selección: “Esto es retorcer la legislación laboral hasta límites inadmisibles; todos los contratos tienen intrínsecamente incluida la formación en los procesos a desarrollar”.

“No es una ayuda a una empresa”

El Servicio Navarro de Empleo-Nafar Lansare (SNE-NL) ha respondido a las críticas de ELA con un comunicado enviado en la tarde del viernes. El organismo remarcó que la participación en la acción formativa “no implica una relación laboral, ya que no está vinculada a la formalización de contratos con la empresa”. El SNE explicó que la normativa contempla becas y ayudas de transporte para quienes asisten al curso, “pero no una remuneración salarial”. El organismo insistió en que la financiación “no es una ayuda a una empresa concreta, sino una actuación de las políticas públicas de empleo que desarrollamos”.

El Servicio Navarro de Empleo afirmó que “Volkswagen ocupa una posición central por su tamaño y capacidad de tracción en el sector, pero también se han contemplado las necesidades de las empresas proveedoras y auxiliares del sector”. “Estamos, por tanto, ante una política de capacitación sectorial”.

El plan navarro para la automoción responde a un crecimiento productivo previsto en Volkswagen Navarra, que pasaría de fabricar 225.000 vehículos en 2025 a entre 360.000 y 370.000 unidades en 2027. Ese salto de producción, ligado a la fabricación de modelos eléctricos, obliga a la planta a incorporar personal para un nuevo turno de fin de semana que arrancará el 8 de enero de 2027.