El proyecto de Presupuesto 2027 prevé que el Poder Legislativo cuente con una asignación superior al billón de pesos y que el costo promedio por trabajador ronde los $6 millones mensuales. Aunque la iniciativa contempla una reducción en la cantidad de empleados, el incremento de las partidas llevará el gasto total del Congreso a un nivel récord.
La iniciativa enviada por el Poder Ejecutivo establece una autorización de gasto de $1,079 billones para el funcionamiento del Congreso durante el próximo año. De ese monto, cerca de $995.184 millones corresponden a gastos corrientes, mientras que $84.515 millones estarán destinados a inversiones de capital.
El texto del Presupuesto proyecta que la dotación total del Congreso pase de 13.454 trabajadores a 12.978, una reducción de 476 cargos, equivalente a una baja del 3,5%.

La mayor parte del ajuste recaerá sobre la Cámara de Diputados, que reduciría su planta en 422 puestos hasta alcanzar 4.135 empleados. En cambio, el Senado mantendría prácticamente sin cambios su estructura, con 5.018 trabajadores.
Pese al recorte de personal, el incremento del presupuesto hace que el costo promedio por empleado se ubique cerca de los $6 millones mensuales, según surge de la distribución de las partidas previstas para el ejercicio 2027.
Otro dato que surge del proyecto es que la mayor parte del presupuesto del Poder Legislativo continuará concentrándose en el pago de remuneraciones y gastos de funcionamiento, mientras que las inversiones de capital representarán una porción mucho menor del total de los recursos previstos para 2027.
Cómo evoluciona el gasto legislativo
La asignación prevista representa un fuerte incremento respecto del presupuesto originalmente aprobado para 2026, que ascendía a $674.013 millones. Además, el proyecto plantea una mejora real de aproximadamente 17,5% frente al crédito vigente tras las ampliaciones presupuestarias realizadas durante este año.
El Poder Legislativo concentra gastos vinculados al funcionamiento del Senado, la Cámara de Diputados, la Biblioteca del Congreso, la Imprenta del Congreso y otros organismos parlamentarios, además de los salarios del personal permanente y transitorio.
El proyecto de Presupuesto 2027 comenzó a abrir frentes de discusión incluso dentro del oficialismo y con sus aliados parlamentarios, especialmente por modificaciones en distintas partidas que derivaron en cuestionamientos durante las negociaciones en el Congreso.
Ahora la iniciativa deberá atravesar el debate legislativo, donde tanto el nivel de gasto previsto para el Congreso como la distribución de recursos entre las distintas áreas del Estado formarán parte de la discusión antes de su aprobación definitiva.




