El proyecto enviado al Congreso prevé para 2027 un esquema de deuda que combina instrumentos locales, BONARes y créditos multilaterales, con la posibilidad de emitir bajo legislación extranjera. (EFE/ Juan Ignacio Roncoroni)

El proyecto enviado al Congreso prevé un esquema de deuda que combina instrumentos locales, bonos en dólares y créditos multilaterales, mientras mantiene habilitada la posibilidad de emitir bajo legislación extranjera. El Gobierno incluyó esa alternativa para 2027, aunque el cuadro de fuentes financieras no incorpora una colocación concreta de bonos Globales ante un escenario internacional cada vez más complicado.

“La mejora de las condiciones domésticas convive con un entorno internacional más exigente para una eventual reapertura plena del mercado externo. La persistencia del conflicto entre Estados Unidos e Irán, las tensiones en los mercados energéticos y el aumento de los rendimientos de los títulos del Tesoro estadounidense incrementaron la volatilidad financiera global y elevaron el costo potencial de nuevas emisiones soberanas”, reza el proyecto de Ley.

La iniciativa plantea un superávit fiscal primario de 1,3% del producto interno bruto (PIB), antes de los pagos de intereses. El programa financiero oficial contempla vencimientos por USD 24.900 millones durante 2027, con más de la mitad concentrada en acreedores privados. En ese contexto, la estrategia apunta a cubrir obligaciones mediante distintas fuentes y a definir cada operación según sus costos.

El Presupuesto autoriza hasta 18% de títulos bajo jurisdicción extranjera

El artículo 42 establece que hasta 18% del monto total destinado a títulos públicos podrá colocarse en moneda y bajo jurisdicción extranjera. Según las estimaciones de PxQ incluidas en la información disponible, ese límite representa cerca de USD 33.700 millones.

La autorización no implica una emisión por ese volumen. El texto habilita al Estado a recurrir a esa vía hasta el tope previsto si el proyecto recibe aprobación legislativa. Una colocación externa de esa magnitud permitiría cubrir los vencimientos en moneda extranjera contemplados para 2027, pero el esquema de fuentes y aplicaciones no registra una emisión de Globales.

El presidente Javier Milei y el ministro Luis Caputo redactan el proyecto de Presupuesto 2027 durante una reunión de trabajo en Argentina. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La consultora 1816 observó que el cuadro financiero presupuestario supone una emisión bruta de Bonares por alrededor de $19 billones, equivalentes a unos USD 11.000 millones. Esa cifra contrasta con el Programa Financiero 2027 que presentó el ministro de Economía, Luis Caputo, semanas antes, cuando la proyección para Bonares alcanzó USD 5.000 millones en todo el año.

Los Bonares concentran la emisión de deuda en dólares prevista en el cuadro

Portfolio Personal Inversiones detalló que el Presupuesto prevé colocaciones de BONCERes, BONCAPs, LECAPs y BONARes por $19,1 billones. La firma calculó que ese monto equivalía a cerca de USD 12.600 millones al tipo de cambio oficial vigente al momento de su análisis.

Otra estimación difundida junto con el proyecto ubicó los $19,1 billones de BONARes en torno de USD 12.000 millones, con un tipo de cambio de $1.600 hacia fin de año. Las diferencias entre las conversiones responden a las referencias cambiarias utilizadas en cada cálculo, mientras el monto nominal en pesos se mantuvo en $19,1 billones.

Los BONARes son títulos soberanos denominados en dólares emitidos bajo legislación local. La inclusión de estas colocaciones dentro del programa de 2027 refuerza la prioridad que el Tesoro asignó al mercado doméstico para obtener moneda extranjera. El cuadro presupuestario, en cambio, dejó en blanco la eventual emisión de bonos Globales, que cotizan en el exterior y se rigen por jurisdicción internacional.

La ausencia de Globales en esa planilla coincide con el signo negativo incluido en el programa financiero oficial para ese tipo de emisión. Sin embargo, la autorización del artículo 42 conserva la opción de utilizar deuda externa bajo legislación extranjera si las condiciones de mercado cambian o si el Ejecutivo decide recurrir a ese canal.

El artículo 42 autoriza colocar hasta 18% de los títulos públicos en moneda y bajo jurisdicción extranjera, un límite que PxQ estimó en cerca de US$33.700 millones. (Luciano Ingaramo y Santiago Pezzini /Comunicación Senado)

Los organismos multilaterales aportan USD 6.270 millones al esquema previsto

Según Portfolio Personal Inversiones, el Presupuesto incorporó alrededor de USD 6.270 millones de financiamiento de organismos multilaterales, entre el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF). Esos recursos aparecen como una de las fuentes en dólares previstas para el ejercicio.

El mensaje presupuestario plantea que el financiamiento multilateral, los préstamos de bancos internacionales con garantías de organismos multilaterales, los créditos bilaterales y el mercado doméstico en dólares pueden ofrecer costos inferiores a los que enfrenta una emisión soberana en los mercados internacionales. Bajo esa lógica, el Gobierno mantiene esas alternativas para atender vencimientos de capital e intereses.

El documento oficial también señala que la estrategia de 2027 buscará extender los plazos de la deuda en pesos, mejorar la distribución temporal de los pagos y ampliar la base de inversores. La finalidad declarada es avanzar hacia una estructura de financiamiento compatible con tasas reales sostenibles, en un año electoral.

Durante 2026, el Tesoro utilizó conversiones y canjes voluntarios para desplazar vencimientos en moneda local. El mensaje indicó que la proporción de deuda con privados que vence después de octubre de 2027 subió desde 15% en enero hasta 45% en la actualidad. El documento comparó esa extensión con casi una base monetaria trasladada más allá de las elecciones de octubre de 2027.

El Gobierno plantea un retorno externo sujeto al costo de las colocaciones

La estrategia financiera oficial se apoya en el programa de estabilización iniciado en diciembre de 2023, con anclas fiscal, monetaria y cambiaria. El texto sostiene que el Tesoro buscará alargar la vida promedio de la cartera, reducir el costo financiero y evitar una trayectoria creciente de la relación entre deuda y PIB.

El Gobierno informó que las reservas del Tesoro en pesos y dólares depositadas en el Banco Central (BCRA) pasaron de un equivalente a USD 1.700 millones en enero de 2026 a USD 8.200 millones. Esos fondos se destinarían a cancelar deuda y forman parte del colchón de liquidez mencionado en el Presupuesto.

El mensaje reconoce, a la vez, que las condiciones internacionales complican una reapertura plena del mercado externo. Entre los factores citados figuran el conflicto entre Estados Unidos e Irán, las tensiones sobre los mercados energéticos y el aumento de los rendimientos de los títulos del Tesoro estadounidense.

La información provista señala que el riesgo país alcanzó 508 puntos y que las tasas de los bonos del Tesoro de Estados Unidos superaron 5%, en niveles no registrados desde 2007. Esas variables elevan el costo de una eventual colocación externa para la Argentina.

El proyecto consigna que la vuelta al mercado internacional dependerá de una reducción del riesgo soberano y de las tasas externas. Mientras tanto, el programa contempla emisiones de deuda local, BONARes y desembolsos de organismos multilaterales por USD 6.270 millones, sin incluir una colocación específica de Globales en su cuadro de fuentes financieras.