Durante casi 40 años, el maracaná lomo rojo dejó de formar parte de la fauna de Misiones. La especie, conocida científicamente como Primolius maracana, se encuentra localmente extinta en la provincia desde 1988, pero un proyecto de conservación busca cambiar esa historia.

La iniciativa reúne a organismos públicos y organizaciones especializadas para preparar el regreso del ave al Bosque Atlántico, el ambiente donde habitaba antes de desaparecer.

El proyecto ya consiguió algunos avances: 11 ejemplares atraviesan un entrenamiento intensivo para aprender a sobrevivir en libertad y, además, nació el primer pichón dentro de la iniciativa, un paso importante para una futura reintroducción.

Cómo buscan que el loro vuelva a vivir en libertad

El proceso no consiste simplemente en liberar a los ejemplares en el monte. Antes tienen que desarrollar las habilidades necesarias para desenvolverse sin asistencia humana. Los animales pasan primero por una cuarentena sanitaria en el centro Güirá Oga y después son trasladados a la Reserva Puente Verde, en Península Andresito.

El maracaná lomo rojo se encuentra localmente extinto en Misiones desde 1988 y un proyecto busca reintroducirlo en la provincia. (Foto: Imagen ilustrativa generada con IA)
El maracaná lomo rojo se encuentra localmente extinto en Misiones desde 1988 y un proyecto busca reintroducirlo en la provincia. (Foto: Imagen ilustrativa generada con IA)

Allí comienza una etapa de socialización y entrenamiento. Los ejemplares deben aprender a volar durante períodos prolongados, buscar alimento, reconocer el ambiente y evitar posibles depredadores.

La idea es que, cuando llegue el momento de la liberación, puedan desenvolverse por sus propios medios y tengan mayores posibilidades de adaptarse nuevamente al ecosistema misionero.

Por qué desapareció de Misiones

La desaparición del maracaná lomo rojo no puede atribuirse a una sola causa. Entre los factores señalados por especialistas aparecen la pérdida y degradación de su hábitat, la reducción de árboles utilizados para nidificar y el avance de la frontera agropecuaria.

También influyeron los conflictos asociados a determinadas actividades productivas y la captura ilegal de ejemplares para el comercio de fauna silvestre.

Por eso, el proyecto no se limita a criar y entrenar aves. También busca recuperar las condiciones ambientales que permitirían que la especie pueda volver a establecerse de manera sostenible.

El primer pichón que nació durante el proyecto

Uno de los avances más importantes ocurrió con el nacimiento del primer pichón de maracaná lomo rojo dentro de la iniciativa.

El dato es especialmente relevante porque demuestra que los ejemplares pueden reproducirse en el marco del programa y permite ampliar progresivamente la cantidad de aves disponibles para una eventual reintroducción.

Desde 2023, 11 ejemplares permanecen en entrenamiento en la Reserva Puente Verde, donde atraviesan distintas etapas de preparación antes de una posible liberación.

Once ejemplares de la especie atraviesan un entrenamiento en la Reserva Puente Verde para desarrollar habilidades necesarias para sobrevivir en libertad. (Foto: Imagen ilustrativa generada con IA)
Once ejemplares de la especie atraviesan un entrenamiento en la Reserva Puente Verde para desarrollar habilidades necesarias para sobrevivir en libertad. (Foto: Imagen ilustrativa generada con IA)

El proyecto también cuenta con la participación de siete instituciones que intervienen en tareas como recepción, cuarentena, reproducción y manejo de los animales.

Una nueva reserva para recuperar especies amenazadas

El Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones participa del proyecto junto con Aves Argentinas, el Instituto Misionero de Biodiversidad, la Fundación Félix de Azara y el Centro de Rescate, Rehabilitación y Recría de Fauna Silvestre Güirá Oga, entre otras instituciones.

Recientemente, además, quedó habilitado el Centro de Manejo de Especies de la Reserva Puente Verde, ubicado en Península Andresito y administrado por Aves Argentinas.

El espacio permitirá ampliar la capacidad destinada al rescate, rehabilitación, cría y entrenamiento de fauna silvestre y será utilizado no solo para el Proyecto Maracaná, sino también para otras iniciativas de conservación.

El objetivo final es que el maracaná lomo rojo vuelva a ser parte del paisaje misionero. Después de haber desaparecido en 1988, los 11 ejemplares que hoy se preparan para la vida en libertad y el nacimiento del primer pichón representan los primeros pasos de un proyecto que busca recuperar una especie perdida de los bosques argentinos.