A primera vista, Iruya parece construida directamente sobre la ladera de una montaña. Las casas aparecen unas encima de otras, las calles tienen pendientes pronunciadas y las enormes formaciones que rodean al pueblo generan la sensación de que quedó aislado en medio de los Andes.

La localidad se encuentra en la provincia de Salta, a unos 2.700 metros sobre el nivel del mar, en un cono delimitado por los ríos Iruya y Milmahuasi. El propio Gobierno provincial llegó a definirla como un pueblo que está “literalmente colgado de la montaña”.

Iruya, el pueblo que se esconde entre las montañas de Salta

Una de las características que explica su apariencia es el terreno sobre el que fue construida. Iruya está rodeada por montañas cuyas laderas terminan en abruptas barrancas, mientras que sus pequeñas calles avanzan hacia arriba y hacia abajo siguiendo las irregularidades del terreno.

No se trata de una localidad creada recientemente con fines turísticos. Por el contrario, el área estaba ocupada por asentamientos prehispánicos y durante el siglo XVIII ya era un centro de importancia vinculado al Marquesado del Valle de Tojo.

El aislamiento, la arquitectura y el imponente paisaje montañoso convirtieron a Iruya en uno de los destinos turísticos más particulares del norte argentino. (Foto: Turismo Nación)
El aislamiento, la arquitectura y el imponente paisaje montañoso convirtieron a Iruya en uno de los destinos turísticos más particulares del norte argentino. (Foto: Turismo Nación)

Hacia 1753 se construyó la Iglesia de la Virgen del Rosario, alrededor de la cual comenzó a desarrollarse el poblado. El templo continúa siendo uno de los elementos más reconocibles de Iruya y sobresale entre las construcciones cuando se observa el pueblo desde las montañas.

Durante la Guerra de la Independencia, además, la zona fue escenario de combates encabezados por Martín Miguel de Güemes, sus capitanes y gauchos. Una vez finalizado el conflicto, Iruya pasó a convertirse en cabecera departamental.

Por su valor histórico y arquitectónico, el poblado fue declarado Lugar Histórico Nacional en 1975.

Cómo llegar al pueblo salteño que parece colgado de una montaña

Llegar también forma parte de la experiencia. Iruya se encuentra a unos 74 kilómetros de Humahuaca, aunque pertenece administrativamente a Salta. El acceso atraviesa un paisaje montañoso que explica buena parte del aislamiento geográfico que caracterizó históricamente a la localidad.

Desde la ciudad de Salta, la distancia ronda los 315 kilómetros. A pesar de su ubicación, Iruya recibe miles de visitantes durante el año y se consolidó como uno de los destinos turísticos más reconocidos de las Quebradas Andinas salteñas.

Una vez allí, gran parte del recorrido se realiza caminando. Las pendientes, las calles angostas y la disposición irregular de las viviendas permiten observar cómo el pueblo fue creciendo condicionado por la montaña.

Iruya se encuentra a unos 2.700 metros sobre el nivel del mar y está rodeada por enormes montañas y barrancas que dominan el paisaje. (Foto Facebook Visit Salta)
Iruya se encuentra a unos 2.700 metros sobre el nivel del mar y está rodeada por enormes montañas y barrancas que dominan el paisaje. (Foto Facebook Visit Salta)

A pocos kilómetros también se encuentra San Isidro, otro pequeño poblado del departamento de Iruya. Allí viven decenas de familias de la comunidad kolla y el último tramo del acceso debe realizarse a pie, ya que no existe un camino vehicular hasta el pueblo.

Entre barrancas, ríos y montañas, Iruya conserva así una geografía difícil de encontrar en otras localidades argentinas. A 2.700 metros de altura, el pueblo parece desafiar la pendiente y mantenerse suspendido sobre el paisaje salteño, una característica que explica por qué su apariencia se convirtió en una de las imágenes más reconocibles del norte del país.