
La madre de Guadalupe Mena, la joven policía bonaerense asesinada de un disparo en la cabeza en Mar del Plata el 1 de enero de 2025, reclamó públicamente que la causa lleva casi dos años sin fecha de juicio. El novio de la joven y ex integrante de la fuerza, Fabián Vázquez, permanece detenido luego de que las pericias balísticas determinaran que la bala salió de su arma reglamentaria.
En el marco de las jornadas de las Madres Unidas por el Dolor, Sonia apuntó a la demora en la causa, en diálogo con el medio 0223. “A un año, ocho meses y un día todavía sigo esperando fecha de juicio”, se quejó.
“Yo no puedo entender que te maten a un hijo y vos tengas que esperar un año, dos años porque ellos no pueden apurar las causas”, sostuvo la mujer, al mismo tiempo que cuestionó la respuesta que recibe por parte de las autoridades a su reclamo. “La Justicia me quiere tranquilizar con que el asesino, el femicida está preso, pero para mí eso no alcanza”, afirmó.
Además, volvió a poner en duda la versión que apunta a un accidente y señaló que hubo manipulación de la escena del crimen. “El día del femicidio de Guadalupe Mena estaba toda la familia. Nadie escuchó nada, nadie vio nada, pero tuvieron tiempo de manipular la escena del crimen, de disparar el arma de mi hija”, apuntó.

La muerte de la joven de 19 años ocurrió la noche del 1 de enero de 2025 en una vivienda de la calle Falucho al 8600, cuando recibió un disparo en el parietal derecho que le causó una herida mortal, con orificio de entrada y sin salida. Hacía apenas nueve meses que estaba en la fuerza; había trabajado como numeraria en el Comando de Patrulla Rural de Necochea hasta que fue incorporada al Operativo de Sol a Sol. Tras el trágico desenlace la trasladaron de urgencia al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), pero los esfuerzos de los profesionales no alcanzaron y murió a las 22.30.
Vázquez, de 22 años, quedó detenido esa misma noche. Ambos habían cursado juntos en la Escuela de Policía Juan Vucetich y mantenían una relación de pareja desde hacía cinco meses. Al día siguiente, el imputado declaró ante la fiscal María Constanza Mandagarán y sostuvo que Mena estaba jugando con el arma reglamentaria luego de limpiarla, que se la apoyó en la cabeza y que él intentó quitársela cuando el disparo se produjo.
“Estaban en el interior de la casa, donde había otras personas, y Mena había terminado de limpiar su arma, jugó con ella y se la apoyó en la cabeza. Dijo que él intentó sacársela y que en ese momento se le escapó el disparo que le dio en la cabeza”, describieron desde la defensa del acusado.

Sin embargo, las pericias balísticas determinaron que la bala salió del arma del joven, lo que desnudó la hipótesis de femicidio que la familia sostuvo desde el inicio. El imputado fue desafectado de la fuerza y permanece alojado en la Unidad Penal N°44 de Batán, acusado de homicidio triplemente agravado por ser cometido contra una mujer en contexto de violencia de género, por el vínculo y por el uso de arma de fuego.
Sobre aquella noche, Sonia recordó que nadie le informó de manera inmediata lo ocurrido con su hija. “Nadie me avisó cuando a Guada le pasó lo que le pasó, e imagínense cómo me siento como madre”, le dijo a 0223.
Por otro lado, la mujer mencionó una problemática que desde el colectivo de madres -un espacio de contención que reúne a familiares de víctimas de femicidio, homicidio y accidentes de tránsito- vienen sufriendo: se trata del acceso a una representación legal sin cargo. “Sabemos que existe una ley que nos permite acceder a un abogado gratuito como lo tiene el acusado, el victimario, y no tenemos ese acceso porque dicen que es un renglón en blanco”, remarcó. En esa misma línea, se refirió a los costos que manejan los letrados y explicó que resulta inaccesible para muchas familias.




