
El Servicio de Inteligencia de Defensa danés (DDIS) advirtió este jueves que aumentó el riesgo de un ataque militar ruso limitado contra uno o varios países de la OTAN que comparten frontera con Rusia, aunque consideró poco probable una invasión a gran escala.
La nueva evaluación de amenazas del DDIS sitúa la advertencia en un contexto de escalada de las acciones rusas contra objetivos occidentales mientras la guerra en Ucrania entró en su quinto año.
“Existe un riesgo bajo, pero creciente, de que Rusia lance un ataque militar limitado contra uno o varios países de la OTAN fronterizos con Rusia”, declaró el director del DDIS, Thomas Ahrenkiel, durante una conferencia de prensa.
En el último tiempo, estas acciones incluyeron sabotajes, ciberataques destructivos, campañas de influencia y operaciones contra infraestructuras vinculadas a la asistencia militar para Ucrania.
Según el DDIS, los ataques rusos buscaron inicialmente generar temor y debilitar el respaldo público europeo a la ayuda destinada a Kiev. La estrategia avanzó hacia objetivos más concretos: impedir que el material, el equipamiento y la asistencia lleguen a territorio ucraniano.
Entre los posibles blancos figuraron empresas de la industria de defensa y líneas ferroviarias que transportan equipos militares. El servicio de inteligencia advirtió que las próximas operaciones podrían causar mayores consecuencias que las registradas hasta ahora.
“Rusia intensificará su guerra híbrida mediante ataques más frecuentes contra Occidente y la OTAN, con consecuencias más graves para los países afectados”, señaló el informe. También incluyó entre los escenarios posibles ciberataques capaces de afectar servicios esenciales y sabotajes con riesgo de víctimas.
La evaluación recordó el intento frustrado de ataque con drones contra el aeropuerto de Leipzig, en Alemania. Las autoridades alemanas atribuyeron la planificación de esa operación a Rusia y señalaron que se preparó durante varios meses.
En este contexto, Ahrenkiel planteó que Rusia podría desplegar una cantidad limitada de tropas en un país de la OTAN fronterizo con su territorio, incluso bajo el pretexto de proteger a minorías rusas. Esa operación buscaría tensar la respuesta de la alianza.
“El objetivo no sería ocupar el país, sino dividir a la OTAN”, afirmó el jefe de inteligencia danés.
El informe señaló que las fuerzas rusas adoptaron una conducta cada vez más agresiva frente a unidades militares de la OTAN en la región del Báltico. Como ejemplo, citó el incidente del 14 de septiembre de 2026, cuando una fragata rusa disparó bengalas contra un helicóptero militar danés cerca de Gedser.
De acuerdo con las autoridades militares danesas, una de las bengalas pasó cerca de la aeronave, que había sido enviada a fotografiar el buque ruso en aguas internacionales. El DDIS calificó el episodio como el más grave sufrido por unidades danesas en ese tipo de situaciones.
Pese a esa advertencia, Ahrenkiel descartó que el organismo espere una ofensiva militar convencional contra Dinamarca. “No esperamos un ataque militar ruso convencional contra Dinamarca”.
(Con información de AFP, AP, Reuters)


