
El Tribunal Supremo de Brasil aplazó este martes la votación sobre una posible investigación contra el magistrado Alexandre de Moraes, por sus vínculos con el banquero Daniel Vorcaro, en una sesión atravesada por divisiones internas que ya impactan en la campaña electoral del país. La corte debía decidir si autorizaba la pesquisa sobre el juez que condenó al expresidente Jair Bolsonaro, informó la agencia EFE.
El pleno no llegó a examinar la solicitud contra De Moraes porque dedicó toda la audiencia a una cuestión previa: determinar si ese expediente debía tramitarse junto con las presuntas irregularidades procesales atribuidas al juez André Mendonça, quien presentó las acusaciones.
Cuatro magistrados apoyaron la unificación de ambos casos y tres la rechazaron al sostener que no existían conexiones directas. Con ese resultado, Flávio Dino pidió más tiempo para estudiar el asunto y la deliberación quedó suspendida.
Las acusaciones ligadas al banco Master
La posible investigación se centra en los contactos de De Moraes con Vorcaro, propietario del banco Master, señalado como eje del mayor fraude de la historia de Brasil. El caso ha alcanzado a jueces, políticos y otras autoridades.
La causa también adquirió una dimensión institucional inédita, ya que la corte analiza por primera vez la apertura de una pesquisa contra uno de sus propios miembros. La discusión quedó vinculada a la proximidad de los comicios presidenciales y legislativos del próximo 4 de octubre.
La elección enfrenta al presidente Luiz Inácio Lula da Silva con el opositor Flávio Bolsonaro. El hijo del exmandatario ha buscado relacionar a Lula con De Moraes, quien tuvo un papel central en los procesos contra Jair Bolsonaro, condenado el año pasado a 27 años de prisión por el intento de golpe de Estado.
Gilmar Mendes, referente del grupo más cercano a De Moraes, sostuvo que Mendonça actuaba por razones “claramente partidistas”. La magistrada Cármen Lúcia Antunes expresó, al emitir su voto, “consternación y tristeza” por la situación de la principal corte brasileña.
Gritos y acusaciones entre los magistrados
Los pedidos de serenidad del presidente de la Corte, Edson Fachin, no evitaron que la audiencia derivara en enfrentamientos verbales entre dos sectores de jueces. Uno cuestionó la separación de los expedientes y el otro respaldó la gravedad de las pruebas reunidas por Mendonça.
La discusión escaló en algunos pasajes a gritos, gestos acusatorios y recriminaciones personales. Mendes acusó a Mendonça de llevar a la Corte al terreno electoral y de mantener una postura “mafiosa” por una supuesta protección al magistrado Kássio Nunes Marques.
Nunes Marques también está bajo sospecha de haber recibido recursos del grupo de Vorcaro. Mendonça exigió respeto ante esas imputaciones y afirmó que era blanco de acusaciones “temerarias”.
El cruce continuó entre De Moraes y Mendonça. De Moraes afirmó disponer de testimonios de policías y abogados sobre presuntos abusos de su colega, a quien vinculó con el sector político responsable del ataque institucional del 8 de enero de 2023.
Al finalizar la sesión, Dino afirmó que los datos extraídos del teléfono móvil de Vorcaro revelaron intercambios de mensajes con otros magistrados: Nunes Marques, José Antonio Dias Toffoli y Luiz Fux. Los dos primeros se declararon impedidos para participar en la votación.
Si Fachin mantiene el calendario previsto, el pleno volverá a reunirse el próximo martes para analizar la actuación de Mendonça como relator de los procesos vinculados al banco Master y al fraude en las jubilaciones. La sesión podría postergarse hasta después de las elecciones.

