Brasilia, 15 sep (EFE).- El Tribunal Supremo de Brasil aplazó este martes la votación sobre la posible apertura de una investigación contra el magistrado Alexandre de Moraes, juez famoso por condenar al expresidente Jair Bolsonaro, en una jornada tensa, marcada por acusaciones e insultos entre jueces.

La audiencia estuvo dedicada a cuestiones preliminares y puso de manifiesto las graves divisiones que atraviesa la corte, que han tenido repercusión en la campaña para las elecciones presidenciales y legislativas del próximo 4 de octubre.

El objetivo de la sesión era decidir si la corte permite investigar a De Moraes por sus conexiones con el banquero Daniel Vorcaro, propietario del banco Master, en el eje del mayor fraude de la historia de Brasil, que ha salpicado a jueces, políticos y otras autoridades.

Sin embargo, los magistrados no llegaron a analizar la petición de investigación y se detuvieron toda la sesión en una cuestión de procedimiento, que pedía analizar el caso de De Moraes conjuntamente con las posibles irregularidades procesales cometidas por el juez que lo acusó, André Mendonça.

Cuatro magistrados votaron a favor de unir los casos y otros tres votaron en contra, al considerar que no existen conexiones directas entre ambos.

Con un resultado de cuatro votos frente a tres, la sesión fue aplazada a petición del juez Flávio Dino, que pidió más tiempo para analizar el caso.

El juicio, histórico por lo inédito de una posible investigación contra un magistrado del Tribunal Supremo, estuvo marcado por numerosas referencias a la proximidad de las elecciones presidenciales.

De hecho, esa fue la tesis central del grupo más cercano a De Moraes, encabezado por el juez Gilmar Mendes, quien acusó a André Mendonça de actuar por motivaciones "claramente partidistas".

Al emitir su voto, la magistrada Cármen Lúcia Antunes expresó "consternación y tristeza" por el momento que atraviesa la principal corte del país.

La crisis afecta directamente a las elecciones del 4 de octubre, que se plantean como un pulso entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el opositor Flávio Bolsonaro.

Bolsonaro ha intentado politizar el caso al tratar de involucrar a Lula con De Moraes, quien desempeñó un papel central en los procesos judiciales contra Jair Bolsonaro, padre de Flávio y condenado el año pasado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado.

A pesar de los llamamientos a la serenidad del presidente de la Corte, Edson Fachin, la sesión quedó eclipsada por un duro intercambio de acusaciones entre dos grupos de magistrados.

Uno de los grupos, vinculado al magistrado Alexandre de Moraes, cuestionó la separación de los procesos, mientras que el otro respaldó la gravedad y la naturaleza de las pruebas recabadas por Mendonça.

En algunos momentos, la disputa escaló hasta los gritos, los dedos en ristre y los intercambios de acusaciones entre los magistrados.

El clima se tensó cuando Gilmar Mendes acusó a Mendonça de haber arrastrado a la Corte al terreno electoral y lo acusó de mantener una postura "mafiosa" por supuestamente proteger al magistrado Kássio Nunes Marques, también salpicado por acusaciones de haber recibido recursos del grupo de Vorcaro.

En respuesta, Mendonça exigió respeto y se quejó de ser víctima de acusaciones "temerarias".

Más tarde se produjo otro enfrentamiento verbal entre Mendonça y De Moraes, quien afirmó contar con testimonios de policías y abogados sobre supuestos abusos de su colega, a quien acusó de estar vinculado al grupo político responsable del intento de golpe de Estado del 8 de enero de 2023.

Al término de la sesión, Flávio Dino dijo que los datos obtenidos del teléfono móvil del banquero Daniel Vorcaro también revelan intercambios de mensajes con otros magistrados, como Kássio Nunes Marques y José Antonio Dias Toffoli, que se declararon impedidos para votar, así como Luiz Fux.

Si el presidente Edson Fachin mantiene el calendario inicialmente previsto, el pleno del Tribunal Supremo volverá a reunirse el próximo martes para juzgar la actuación de André Mendonça como relator de los procesos relacionados con el banco Master y el fraude en las jubilaciones, pero podría aplazar la sesión a después de las elecciones.