
Las exportaciones argentinas de carne vienen teniendo un año histórico y todo indica que los últimos meses del año ratificarán esta tendencia récord.
Dos datos alimentan este entusiasmo cada vez marcado en un negocio que escala por el momento sin techo:
- El primero es que, según la agencia PromArgentina, se agotó el cupo de exportación de 100.000 toneladas con preferencias arancelarias a Estados Unidos.
- El segundo lo dio a conocer el mercado ganadero de Rosario (Rosgan), que advirtió sobre una ventana que se abrió para los envíos a China, con muy buenos precios.
LA CARNE ARGENTINA SE HACE FUERTE EN EEUU
Puntualmente, el presidente ejecutivo de PromArgentina, Diego Sucalesca, anunció este martes que, en solo nueve meses, nuestro país logró cumplir con la cuota exportable de 100.000 toneladas de carne bovina a Estados Unidos, tras el acuerdo alcanzado a principios de año por ambas naciones.
“Argentina ya vendió 100.000 toneladas de carne vacuna a Estados Unidos y dio cumplimiento a la cuota de exportación incluso antes de lo previsto. Es un dato histórico que se logró gracias a una decisión estratégica de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, que me encomendó llevar delante esta acción de promoción comercial”, expresó Sucalesca.
El funcionario lo destacó durante de la celebración de los 30 años del Día de la Exportación que llevó a cabo la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA), bajo el lema “Nueva frontera exportadora: la transformación en curso”.
Según PromArgentina, el cumplimiento del cupo exportador otorgado por Estados Unidos pudo alcanzarse tras la puesta en vigencia de Argentina B2B Week, una estrategia de promoción diseñada por PromArgentina y la Secretaría General de la Presidencia de la Nación, que tiene el objetivo de posicionar la oferta exportable del país en mercados estratégicos globales.
Bajo este formato, se llevaron a cabo exitosamente las dos ediciones de la Semana de la Carne Argentina en Estados Unidos, hitos comerciales que abarcaron seis ciudades (Filadelfia, Chicago, Los Ángeles, Miami, Atlanta y Houston), convocaron a 23 frigoríficos nacionales y generaron más de 500 contactos directos con importadores y distribuidores estadounidenses.
La organización de las dos misiones comerciales —la primera, del 27 de abril al 1 de mayo, y la segunda, del 9 al 15 de septiembre— se llevó adelante junto con el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), la Cancillería, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, la Embajada de Argentina en Washington y los consulados de las ciudades elegidas por su relevancia estratégica para el sector.
En este contexto, desde PromArgentina resaltaron que “el logro histórico de haber cumplido antes de que finalice 2026 la cuota exportadora extra de 80.000 toneladas habilitada por el Gobierno de Estados Unidos hace prever que Argentina podría cumplimentar una cuota mayor en 2027 debido al interés mostrado por el mercado estadounidense, uno de los más importantes y exigentes a nivel mundial del sector cárnico”.
Desde el IPCVA también resaltaron este momento histórico para la exportación de carne argentina.
Finalizó con éxito la segunda semana de Carne Argentina en Estados Unidos Unidos, organizada por PromArgentina y el IPCVA.#ipcva #argentinebeef #carneargentina #eeuu #argentina pic.twitter.com/RSNtqg0WkI
— IPCVA (@IPCVA) September 15, 2026
UNA OPORTUNIDAD “EXCEPCIONAL” EN CHINA
En paralelo, también este martes el Rosgan, en su “lote de noticias” semanal, reveló que China abrió una ventana de oportunidad para la carne argentina, caracterizada por una demanda breve pero excepcional para la exportación.
¿El motivo? Australia y Brasil, los mayores proveedores del gigante asiático, ya agotaron sus cuotas, por lo que hay mercado liberado para los cortes argentinos.
“En las próximas semanas, Argentina volvería a ganar protagonismo en el mercado chino como uno de sus principales proveedores. El agotamiento de cuotas tanto de Australia como de Brasil, abre por tiempo limitado una ventana para ingresar junto a Uruguay, prácticamente sin competencia”, resaltó el Rosgan.
Según el mercado rosarino, el mercado de hacienda ya tomó nota de este fenómeno: en un contexto de estancamiento generalizado de los valores, la vaca aparece como una de las pocas categorías que ha logrado desacoplarse, y reflejar mejoras.
A contramano del resto de las categorías, durante los últimos dos meses y medio el precio de la vaca, tanto gorda como conserva, registró incrementos de entre 15% y 20%, superiores al promedio.
Por el lado de la demanda, a partir del agotamiento mencionado de la cuota de los principales proveedores, en especial de Brasil, los valores de compra chinos comienzan a tonificarse: en los últimos 15 días la referencia FOB para Garrón y Brazuelo con destino a China pasó de U$S 7.500 a U$S 7.700 por tonelada, mientras que un mes atrás se ubicaba en torno a los U$S 7.200.
Ni hablar si la comparación es con un año atrás, cuando para este mismo período China pagaba U$S 5.400 por tonelada, en un contexto de oferta holgada y fuerte competencia entre los distintos proveedores.
“Esto representa un incremento interanual del 42,5% para un mismo producto y mercado, lo que denota la fuerte dependencia china en importación”, explica el Rosgan.
Así, se trata de un verdadero cambio de escenario para la carne vacuna en China, que podría sostenerse mientras Brasil permanezca sin operar en este mercado.
En este contexto, para Argentina implica la apertura de una ventana comercial muy breve, pero sumamente valiosa, para ingresar a este mercado prácticamente sin competencia.
Se trata de un período que posiblemente no supere los 60 días y que Argentina debería aprovechar hasta tanto los importadores chinos vuelven a concentrarse en la necesidad de colocación de Brasil.
“A partir de noviembre esta ventaja de exclusividad que Argentina comparte con Uruguay comenzará nuevamente a cerrarse, dando paso a una mayor competencia, no solo Brasil sino también de Australia, fuerte proveedor de cortes de calidad. El tiempo, por lo tanto, es limitado. Argentina tiene por delante una ventana comercial excepcional que no debería desaprovechar: no solo para completar volumen, sino también —y fundamentalmente— para avanzar sobre segmentos de mayor valor comercial y capturar el máximo valor posible de este escenario excepcional de demanda”, cierra el Rosgan.




