
El Cementerio de la Chacarita fue el martes el último escenario para Miguel Zavaleta, el líder de Suéter que murió el lunes 31 de agosto a los 71 años tras una larga batalla contra el cáncer. Familiares, amigos y compañeros de ruta lo despidieron con un responso en la capilla ardiente antes de que sus restos fueran trasladados al panteón de músicos de SADAIC, el lugar que la historia del rock argentino reserva para sus figuras más fundamentales.

La familia convocó a la despedida en Guzmán 680
La ceremonia comenzó a las 11:30 en el predio de Guzmán 680, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Fue la propia Familia Zavaleta la que, horas antes, publicó en la cuenta de Instagram del músico el comunicado en el que convocó a quienes quisieran dar el último adiós a “nuestro querido padre, amigo y artista”. El mensaje, compartido también por el periodista Sergio Marchi, llegó a sus seguidores con la misma sencillez con la que Zavaleta solía moverse por el mundo: sin protocolos innecesarios, con el afecto como única regla.



Músicos, periodistas y amigos se reunieron en el velorio
El velorio reunió a figuras del rock argentino que habían compartido con Zavaleta escenarios, estudios de grabación y décadas de amistad. Cachorro López, bajista y productor de trayectoria inobjetable dentro del género, estuvo presente junto al trompetista Miguel Ángel Tallarita y al baterista Willy Iturri. También llegó Zorrito Von Quintiero, el tecladista que el propio Zavaleta había bautizado con ese apellido artístico —“porque a mi apellido calabrés le faltaba glamour”, recordó Von Quintiero— cuando lo incorporó a Suéter en 1984 y le permitió firmar sus primeras dos canciones.
La cantante Claudia Puyó y Hilda Lizarazu también se acercaron a despedirlo, igual que Gustavo Lutteral, conductor y figura ligada al universo de la música argentina. Completaron la lista la fotógrafa Andy Chiernavsky, la productora de Artes Group Candela Booth y Norman, dueño del bar Mamita, uno de los reductos porteños que durante años funcionó como punto de encuentro para músicos y artistas.



Von Quintiero lo visitó en sus últimos días con comida árabe y helado de dulce de leche
Zorrito Von Quintiero fue uno de los que estuvo con Zavaleta antes del final. En un texto publicado en su cuenta de Instagram, el tecladista describió una visita a la habitación de su amigo y mentor en los últimos días de vida. “Le digo qué quisieras que te traiga, rico y que pegue. Riéndonos, me dice algo de comida árabe y helado de dulce de leche”, escribió. Al día siguiente, cuando llegó con las cosas, Zavaleta dormía. Casi sin fuerzas, alcanzó a enterarse de que habían llegado y lo probó. “Una sonrisa bien de él vuelve a aparecer en su cara”, relató Von Quintiero.




La despedida que publicó el tecladista recorre cuatro décadas de vínculo: desde aquel momento en que Zavaleta le abrió las puertas de Suéter hasta el instante final en que pudo decirle, en persona, cuánto le agradecía. “Sin vos ni Suéter, no hubiera llegado yo hasta acá”, escribió. El texto cierra con una imagen tomada de las propias canciones del músico: “Ahora ya atardece en la ruta, te has dormido viajando”.



Zavaleta fundó Suéter en 1981 y se convirtió en voz de una generación
Miguel Zavaleta nació en febrero de 1955. Antes de Suéter pasó por Bubu, una experiencia del circuito under de fines de los setenta que combinaba música, teatralidad y búsqueda artística. En 1981 fundó Suéter junto a Gustavo Donés, Juan del Barrio y Jorge Minissale, en plena efervescencia de lo que sería la gran explosión del rock nacional. La banda encontró un lugar propio dentro de una camada que incluía a Los Abuelos de la Nada, Virus, Soda Stereo y Los Redondos, entre otros.
Canciones como “Elefantes en el techo”, “Amanece en la ruta”, “Vía México” y “Extraño ser” quedaron como parte de la banda de sonido de toda una generación. Marchi, que había acompañado de cerca los últimos días del músico, sintetizó su partida con una frase que circuló entre los primeros en difundir la noticia: “Se fue tranquilo pero a regañadientes, porque quería vencer a ese cáncer cruel”.



En 2024 volvió al escenario con Suéter en La Trastienda
Uno de sus últimos actos públicos fue la reunión de Suéter en La Trastienda en 2024, donde volvió a compartir escenario con Tito Losavio, Beno Guelbert y Ale de Silvestre. Aquella noche, que entonces fue una celebración y un reencuentro, quedó como una de las últimas imágenes de Zavaleta frente a un público. Sus restos descansan ahora en el panteón de músicos de SADAIC, en el Cementerio de la Chacarita, junto a otras figuras que marcaron la historia de la música argentina.