
El club belga Union Saint-Gilloise disputará en Düsseldorf (Alemania) y a puerta cerrada el partido de Liga Europa que le enfrentará el próximo 22 de octubre al Hapoel Beer Sheva israelí, después de no haber encontrado en Bélgica un estadio que pudiera acoger el encuentro por motivos de seguridad.
"Nuestra preferencia era, evidentemente, encontrar un estadio cerca de Bruselas en el que pudiéramos recibir a nuestros aficionados. Desafortunadamente, por razones de seguridad, esto último no ha sido posible", ha explicado el conjunto bruselense en un comunicado en el que ha confirmado la nueva sede del encuentro.
La Union se ha visto obligada a buscar una sede alternativa porque su estadio habitual, el Joseph Marien de la capital belga, no reúne los requisitos necesarios para albergar partidos europeos, por lo que había elegido el Den Dreef de Lovaina para disputar como local sus encuentros de esta fase de liga de la Europa League.
Sin embargo, las autoridades de la ciudad descartaron a principios de septiembre que el duelo frente al Hapoel Beer Sheva pudiera jugarse allí al considerar que no podían garantizar la seguridad, una decisión que mantuvieron incluso ante la opción de hacerlo a puerta cerrada.
El alcalde de la ciudad, Mohamed Ridouani, justificó entonces la decisión en razones de orden público y recordó que Lovaina ya había adoptado la misma posición anteriormente ante partidos de las selecciones belgas contra Israel.
A partir de ahí, el club comenzó a estudiar otras posibilidades, pero, según informan medios belgas, tampoco encontró otro estadio del país que cumpliera los requisitos de la UEFA y aceptara albergar el encuentro, lo que obligó al equipo a buscar una solución fuera de sus fronteras.
Tras valorar distintas alternativas, incluidas opciones en Países Bajos, el Union SG ha alcanzado finalmente un acuerdo para jugar en Alemania, en el Düsseldorf Arena, una elección con la que pretende mantener "lo más corta posible" la distancia de viaje para sus jugadores y personal y reducir el impacto del traslado.
El conjunto bruselense ha agradecido a la ciudad alemana y al Fortuna Düsseldorf que hayan aceptado recibir al equipo, aunque el choque se celebrará finalmente a puerta cerrada y, por tanto, sin aficionados en las gradas.




