El resultado de las elecciones generales en el principal socio comercial de la Argentina podría repercutir, en mayor o menor medida, dependiendo del resultado, en el ámbito local. El próximo 4 de octubre, los brasileños, además de renovar el Senado y la Cámara de Diputados, elegirán al nuevo presidente: Lula da Silva, líder del Partido de los Trabajadores, intentará acceder a un cuarto mandato presidencial, mientras que Flávio Bolsonaro busca llevar su apellido nuevamente al Planalto, con el fin, entre otros, de indultar a su padre Jair, actualmente bajo arresto domiciliario. El presidente Javier Milei se pronunció públicamente a favor de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente condenado por intento de golpe de Estado. Además, colecciona una serie de insultos destinados al actual presidente brasileño. Un cambio político en el gigante sudamericano implicará novedades (importantes o moderadas) en la relación bilateral. En el caso de la provincia de Córdoba, el comercio automotriz y el intercambio agrícola ordenan el flujo entre las economías. Como último dato disponible, Argentina exportó bienes a Brasil por un total de USD 12.771 millones durante 2025. La totalidad de las encuestas muestra un empate técnico y exhibe una polarización extrema entre Lula (PT) y Bolsonaro (PL). La incógnita que resta es saber si habrá una resolución en primera o en segunda vuelta. La elección de octubre de 2022, que le dio el pase a su tercera presidencia a Lula da Silva, fue la más ajustada desde el retorno de la democracia en Brasil: el actual presidente obtuvo el 50,9 por ciento de los votos frente al 49,1 por ciento de Jair Bolsonaro, actualmente condenado por los eventos del 8 de enero de 2023 en Brasilia. Este 4 de octubre, Lula competirá por su cuarto mandato presidencial, en un contexto de apatía electoral y una participación que se proyecta baja. En las ruedas finales antes del domingo 4, el Partido de los Trabajadores lanzó una campaña en redes para alentar el voto de los mayores de 60 años, que podrían definir la elección. Se espera, en la previa, un alto ausentismo electoral y una gran porción de indecisos que serán, finalmente, los que definan los comicios. El instituto Datafolha actualizó el jueves 1 de octubre su encuesta sobre las intenciones de voto para la Presidencia. Según el nuevo sondeo, Lula lidera con el 42% de los votos en la primera ronda, en tanto Bolsonaro (PL) obtiene el 38%.