En marzo de 1974, un grupo de campesinos buscaba agua en un campo de la provincia china de Shaanxi cuando las palas comenzaron a golpear fragmentos de cerámica. Lo que parecía ser un hallazgo menor terminó convirtiéndose en uno de los descubrimientos arqueológicos más extraordinarios de la historia.

Las excavaciones posteriores revelaron un inmenso ejército de guerreros de terracota, compuesto por unas 8000 figuras de tamaño natural, además de caballos, carros de guerra y oficiales creados para custodiar al emperador Qin Shi Huang en el más allá.

El pozo que llevó al descubrimiento de un ejército enterrado

Todo ocurrió cerca de la ciudad de Xi’an, cuando los agricultores cavaban un pozo en tierras de cultivo. Entre la arcilla aparecieron primero restos de una cabeza y fragmentos de estatuas, lo que motivó la intervención de arqueólogos chinos.

Los guerreros de terracota fueron enterrados para proteger al emperador Qin Shi Huang después de su muerte. (Foto: Adobe Stock)
Los guerreros de terracota fueron enterrados para proteger al emperador Qin Shi Huang después de su muerte. (Foto: Adobe Stock)

Con el avance de los trabajos quedó al descubierto un complejo funerario gigantesco construido alrededor del mausoleo del primer emperador de China, quien unificó el país en el siglo III a. C.

Los especialistas comprobaron que las figuras no eran simples esculturas repetidas: cada guerrero posee un rostro, peinado, expresión y armadura diferentes, un nivel de detalle que convirtió al sitio en una referencia mundial de la arqueología.

Por qué el emperador mandó construir 8000 soldados de terracota

El Ejército de Terracota formaba parte del monumental proyecto funerario de Qin Shi Huang, quien gobernó entre 221 y 210 a. C. Su objetivo era reproducir un imperio completo bajo tierra para que lo protegiera después de la muerte.

Además de los soldados, el complejo incluye:

  • Caballos y carros de guerra de terracota.
  • Arqueros, infantes y generales distribuidos en formación militar.
  • Oficiales y figuras con rangos claramente diferenciados.

Los arqueólogos estiman que existen alrededor de 8000 guerreros, aunque una parte importante del yacimiento permanece sin excavar para evitar el deterioro de las piezas y de los pigmentos originales, que se degradan rápidamente al entrar en contacto con el aire.

Yang Zhifa, el campesino que descubrió los primeros fragmentos de los guerreros de terracota mientras cavaba un pozo en 1974. (Foto: Instagram / @curseofterracotta)
Yang Zhifa, el campesino que descubrió los primeros fragmentos de los guerreros de terracota mientras cavaba un pozo en 1974. (Foto: Instagram / @curseofterracotta)

El campesino que pasó de cavar un pozo a recibir turistas

Uno de los protagonistas del hallazgo fue Yang Zhifa, uno de los agricultores que encontró los primeros fragmentos mientras excavaba el pozo.

Con el paso de los años, su vida cambió por completo. Tras la creación del museo, el gobierno chino lo incorporó como una de las figuras históricas del lugar y durante décadas recibió a los visitantes, donde firmaba libros y contaba la historia del descubrimiento.

Su nombre quedó para siempre asociado al hallazgo que transformó un campo de cultivo en uno de los sitios arqueológicos más visitados del planeta.

Dónde se pueden visitar hoy los guerreros de terracota

Actualmente, el yacimiento forma parte del Museo del Mausoleo del Emperador Qin Shi Huang, ubicado en el distrito de Lintong, a unos 35 kilómetros de Xi’an.

El complejo está organizado alrededor de tres grandes fosos arqueológicos:

  • Foso 1: el más grande, con la mayor concentración de soldados.
  • Foso 2: reúne arqueros, caballería y diferentes formaciones militares.
  • Foso 3: considerado el puesto de mando del ejército.

En 1987, la UNESCO declaró al conjunto Patrimonio de la Humanidad, al reconocerlo como uno de los mayores testimonios de la civilización china antigua y uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes del mundo.