En 1976, un becario de la NASA compró 1.150 cintas de la agencia por 200 dólares. 32 años después descubrió que lo que había en tres valía 1,82 millones

En 1976, Gary George pagó 217,77 dólares por unas 1.150 cintas magnéticas que la NASA había decidido liquidar como material excedente. Su plan era sencillo: venderlas a televisiones para que grabaran encima de ellas. Pero su padre reparó en las etiquetas de tres rollos y le aconsejó conservarlos. En ellas se podía leer: “APOLLO 11 EVA | July 20, 1969”. 

George tardaría décadas en descubrir exactamente qué había comprado.

Un becario y las cintas de la NASA. Gary George era estudiante de ingeniería en la Universidad Lamar y había conseguido unas prácticas en el Johnson Space Center de la NASA en 1973. Como otros compañeros, acudía ocasionalmente a subastas de excedentes del Gobierno y en junio de 1976 visitó una celebrada en la base aérea de Ellington, cerca de Houston. 

Allí se llevó por 217,77 dólares un lote de aproximadamente 1.150 rollos de cinta magnética pertenecientes a la NASA, una compra que tenía para él un objetivo puramente comercial: algunos de los rollos Ampex de vídeo podían borrarse, reutilizarse y venderse a televisiones locales.

En 1984, la NASA envió 3301 abejas al espacio para ver de qué eran capaces. Siete días después habían construido 200 cm² de hexágonos
En 1984, la NASA envió 3301 abejas al espacio para ver de qué eran capaces. Siete días después habían construido 200 cm² de hexágonos