- Vivió en una casa hecha de coral, granito y conchas marinas.
- Le explicaba a los pocos visitantes las características del lugar.
En 1989, un profesor llegó a una isla; permaneció allí prácticamente solo durante 32 años, custodiando su singular playa de arena rosa
Vivió en una casa hecha de coral, granito y conchas marinas. Le explicaba a los pocos visitantes las características del lugar.




