Para los privados, la inflación se ubicaría entre 1,8% y 1,9% en septiembre. (Foto: Reuters/Agustin Marcarian)

Luego del 1,7% que marcó la inflación en agosto, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, afirmó que espera que en los próximos meses o durante 2027 el índice logre perforar el piso del 1% a 1,5% mensual. La previsión es mucho más optimista que las previsiones de mercado, que marcan estimaciones de inflación de 1,6% hasta febrero del año próximo.

El registro de agosto abrió una discusión sobre la continuidad de la desaceleración del nivel general de precios. El Gobierno celebró el dato de agosto porque se trató del dato más bajo de los últimos 14 meses y del menor nivel para ese mes desde 2017. La cifra quedó por debajo del 2,1% de julio y la información de referencia atribuyó buena parte de esa reducción a factores estacionales vinculados con las vacaciones de invierno.

En ese marco, Furiase sostuvo que el indicador dejó atrás el piso de 2% mensual y que se mueve en una franja de entre 1,5% y 2%. “Yo soy bastante más optimista, el año que viene y en los próximos meses podemos romper el piso. El del 2% ya se rompió; ahora estamos en la zona entre 1,5% y 2%, pero acá lo importante es la secuencia de la película”, afirmó en una entrevista con A24. La expectativa del funcionario se ubica por debajo de los números que proyectan los analistas privados para el último tramo de 2026 y los primeros meses de 2027.

El secretario de Finanzas, Federico Furiase, aseguró que en los próximos meses o el año que viene se puede romper el piso del 1% mensual de inflación.

El secretario de Finanzas señaló que la continuidad del orden fiscal y monetario resulta central para la evolución futura de los precios. “Hay que estar tranquilos, que manteniendo el orden fiscal y monetario, es cuestión de tiempo que la inflación va a converger a niveles internacionales”, expresó. Su planteo apunta a una baja adicional de la variación mensual, hasta perforar el 1%, una meta que no figura en las previsiones mensuales disponibles en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM).

Furiase también describió un escenario externo condicionado por las tasas de interés de Estados Unidos y de otros países desarrollados, además del aumento del petróleo por la guerra en Medio Oriente. “Hoy está habiendo una crisis internacional muy importante; las tasas en Estados Unidos y en todos los países desarrollados están en máximos históricos, el petróleo está arriba de USD 108 el barril y eso obviamente tiene un impacto”, dijo.

El funcionario relacionó ese escenario con el superávit fiscal y el superávit comercial energético. Según afirmó, ambos resultados permiten atravesar un contexto internacional adverso desde una posición distinta a la de dos años atrás, cuando el país registraba déficit fiscal y déficit comercial energético. “¿Qué pasaría en Argentina si no tuviésemos superávit fiscal, que es lo que propone el presupuesto? Si no tuviésemos superávit comercial energético, estaríamos claramente patas para arriba si nos hubiera agarrado con déficit fiscal y déficit comercial energético como teníamos hace dos años”, sostuvo.

Diferencias en las proyecciones

Sin embargo, hay diferencias dentro del propio Gobierno respecto a qué sucederá con la inflación. Es que en el proyecto de presupuesto 2027 que se giró en las últimas horas a la Cámara de Diputados estableció una pauta de inflación de 29% para el cierre de 2026 y de 18% para 2027. La previsión oficial para este año quedó cerca de la expectativa que reflejó el REM para diciembre, aunque difiere de ella por un punto porcentual.

La mediana del REM del Banco Central de la República Argentina (BCRA) proyectó una inflación mensual de 1,8% para septiembre. Para octubre, estimó 1,7%; para noviembre, 1,6%; y para diciembre, 1,8%. De este modo, los analistas consultados no prevén que el índice mensual baje de 1,6% durante el último cuatrimestre de 2026.

Un cuadro del Banco Central de la República Argentina detalla las proyecciones de inflación mensual del IPC publicadas en el Relevamiento de Expectativas de Mercado de agosto.

Las cifras disponibles para 2027 también se ubican por encima de la expectativa expresada por Furiase. La mediana del relevamiento previó una suba de 1,6% para enero y repitió ese porcentaje para febrero. La trayectoria esperada entre septiembre de 2026 y febrero de 2027 se concentra, por lo tanto, en una banda de entre 1,6% y 1,8 por ciento.

El REM incluyó además una proyección de 21% para la inflación de los próximos 12 meses, según la mediana de las respuestas. Ese valor implicó una baja de 0,80 puntos porcentuales (p.p.) frente al relevamiento anterior. Para diciembre de 2026, la proyección interanual alcanzó 30%, con un aumento de 0,21 puntos porcentuales (p.p.) respecto de la encuesta previa. Ese 30% quedó un punto por encima del 29% que figura en el presupuesto.

Qué va a pasar en septiembre

Ahora la expectativa está en que va a pasar con la inflación en septiembre. Las previsiones privadas para el índice general se ubicaron entre 1,8% y 1,9%. Esa expectativa supera el 1,7% de agosto y mantiene la incógnita sobre la posibilidad de sostener la desaceleración que el Gobierno destacó tras el último registro.

Los alimentos y bebidas aparecen entre las variables que siguen las consultoras. LCG informó una suba semanal de 3% para ese rubro durante la segunda semana de septiembre. La firma señaló que los precios dieron “un salto importante” luego de varias semanas con variaciones marginales, negativas o nulas.

La inflación de alimentos y bebidas se aceleró durante la segunda semana de septiembre según LCG. (Foto: Reuters/Luis Jaime Acosta)

Según LCG, tres categorías explicaron casi toda la suba semanal. Los panificados registraron un aumento de 9,2% frente a la semana anterior. Las verduras avanzaron 6,2% y las carnes subieron 2,7%. La concentración de los incrementos en esos rubros explicó la variación de alimentos y bebidas que registró la consultora en la segunda semana de septiembre.

Analytica difundió un resultado diferente para el mismo período. La consultora midió una variación de 0,4% durante la segunda semana, después de un aumento de 0,8% en la primera. La diferencia entre ambos relevamientos se conoció mientras las estimaciones para el índice general de septiembre se mantenían entre 1,8% y 1,9 por ciento.