Una emergencia se mantiene activa en el municipio de Guayabetal, Cundinamarca, debido a la acumulación masiva de sedimentos por las lluvias, que elevó el nivel del río y puso en riesgo la estructura del puente Ocal, principal vía de acceso a 11 veredas rurales.
El fenómeno ocurre en medio de una temporada de precipitaciones intensas que afecta al oriente del departamento, mientras otros municipios enfrentan incendios forestales.
El río supera la altura del puente Ocal
De acuerdo con el reporte entregado por el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, las lluvias ocasionaron el descenso de material desde aguas arriba, especialmente de los residuos acumulados por la descarga de la quebrada Estaqueca registrada hace tres años.
Ese evento dejó grandes volúmenes de sedimentos, los cuales son arrastrados de nuevo cada vez que llueve fuerte en la región. El material se acumula en el sector conocido como El Ocal, donde se ubica el mencionado puente.
Las autoridades comprobaron que la acumulación alcanzó tal magnitud que el nivel del agua superó los siete metros de altura, tocando la superestructura del puente.
Aunque tras una evaluación técnica se determinó que la estructura sigue en buen estado, la situación mantiene en alerta a los organismos de gestión del riesgo. El puente Ocal es fundamental porque comunica a 11 veredas y permite la movilidad de productos agrícolas y el tránsito de más de 2.000 habitantes, según la Alcaldía de Guayabetal.

Trabajo incesante para contener la emergencia
El gobernador Rey destacó que se dispusieron equipos y maquinaria para retirar los sedimentos acumulados en los ríos Negro y Blanco, con el objetivo de recuperar la capacidad hidráulica en el sector.
Las tareas enfrentan dificultades porque cada lluvia vuelve a depositar grandes volúmenes de material, lo que obliga a repetir las labores de dragado. “Hemos perdido buena parte del trabajo realizado porque el material sigue descendiendo”, explicó el mandatario.
En la atención participan la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cundinamarca (Uaegrd), el Instituto de Infraestructura y Concesiones de Cundinamarca (Iccu), la Alcaldía de Guayabetal, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios, la Defensa Civil y la Policía Nacional.

Estas entidades mantienen un monitoreo permanente y evalúan alternativas como la habilitación de un paso provisional para las comunidades, mientras se logra recuperar la sección hidráulica del puente.
Comunidades rurales, las más afectadas
El impacto social preocupa a las autoridades locales. Simón Mejía, alcalde de Guayabetal, advirtió que la emergencia afecta a más de 2.000 personas de manera directa, y que, al sumar tres veredas de Acacías, la cifra podría ascender a 3.000 habitantes.
En diálogo con La FM, el alcalde señaló que ya se perdió la estructura de un puente en la vereda Conucos, mientras otro, en el sector de Los Canes, permanece completamente anegado desde hace un mes.

“Ya perdimos una estructura de un puente y estamos al punto de perder otra”, declaró el mandatario. El municipio mantiene activo un decreto de calamidad pública y solicitó apoyo urgente al Gobierno nacional, debido a las limitaciones presupuestales para responder a la emergencia. “Los recursos que recauda el municipio no son suficientes y no hemos contado con el apoyo del Gobierno”, afirmó Mejía.
Riesgo de nuevas afectaciones
Las lluvias obligaron a evacuar familias ubicadas cerca del río Negro. Actualmente, una vivienda se encuentra en riesgo de colapso y varias familias de la vereda San Marcos enfrentan amenazas por deslizamientos y movimientos en masa. La administración municipal, junto con los organismos de socorro y la gobernación, continúa con el monitoreo y la gestión de la emergencia.
El gobernador Rey indicó que, mientras en el centro y occidente del departamento los equipos combaten incendios forestales, en el oriente enfrentan emergencias por lluvias intensas. Solo en agosto, en Cundinamarca se han presentado 235 incendios en 50 municipios, con cerca de 1.589 hectáreas afectadas.

Autoridades mantienen vigilancia y piden atención nacional
Las autoridades departamentales y municipales insisten en la necesidad de mantener la vigilancia sobre el comportamiento de los ríos y el arrastre de material, para definir acciones que permitan garantizar la movilidad y la seguridad de las comunidades.
La prioridad es evitar nuevas pérdidas de infraestructura y minimizar el impacto sobre los habitantes rurales, en tanto se solicita apoyo inmediato del Gobierno nacional y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd).
“Mi llamado es al Gobierno nacional para que ponga los ojos en Guayabetal, para que nos colabore”, reiteró el alcalde Mejía. La comunidad permanece atenta a las decisiones institucionales, mientras se mantiene el monitoreo constante ante el riesgo de que las lluvias generen nuevos arrastres de material y aumenten la acumulación en el sector El Ocal.