Mientras los líderes de los gigantes tecnológicos debaten sobre la necesidad de que los Estados controlen el desarrollo de la Inteligencia Artificial, el embajador argentino en EE.UU., Alec Oxenford, respaldó este martes la postura desreguladora que impulsa Donald Trump y sostuvo que esa mirada, compartida por Javier Milei, representa una oportunidad para potenciar la economía argentina.
A través de un posteo en la red social X, el diplomático argumentó que Trump “ha insistido de manera constante en que Estados Unidos debe liderar la revolución de la inteligencia artificial, no temerle ni regularla hasta asfixiarla”.
Según el funcionario, esa visión implica que los países que adopten la tecnología y compitan “definirán el futuro”, mientras que los que duden “corren el riesgo de quedar rezagados”. El mensaje incluyó entre sus destinatarios al propio Milei, al canciller Pablo Quirno, al ministro de Economía Luis Caputo, al asesor presidencial Federico Sturzenegger y a funcionarios del Departamento de Estado norteamericano, incluido el secretario Marco Rubio.
En ese sentido, Oxenford enmarcó la postura oficial como parte de una línea que Milei “impulsa desde el comienzo” y describió su mirada como “fundamentalmente optimista”. La tecnología, sostuvo, es “una oportunidad extraordinaria para potenciar la productividad, saltear etapas de desarrollo y acelerar la convergencia de la Argentina con las economías más avanzadas del mundo”.

Menos regulación, más productividad
El eje central del posteo apuntó a la relación entre la falta de restricciones normativas y la posibilidad de expansión económica. El embajador remarcó que “la respuesta a la disrupción tecnológica no es frenar la innovación, sino desatarla, liderarla y gestionar sus riesgos sin que el temor paralice el progreso”.
En esa línea, calificó a la inteligencia artificial como “mucho más que algoritmos” y la describió como un ecosistema que integra minerales críticos, energía, semiconductores, talento, centros de datos, poder de cómputo y procesamiento de datos. Afirmó que la Argentina “tiene los recursos y las capacidades para competir en prácticamente todos los eslabones de esa cadena de valor”.
El diplomático también retomó conceptos que Milei viene instalando en foros internacionales, como el de las “sociedades no humanas”, que actualmente el Gobierno debate en el Senado, y enfatizó que estos corren el eje de la discusión más allá de la simple defensa de las estructuras vigentes y obligan a pensar “qué instituciones serán necesarias para el mundo que la tecnología está creando”.
A esa lectura sumó una dimensión de valores: sostuvo que el proceso “debe ser liderado por las democracias occidentales” y desarrollado bajo principios de “libertad, apertura, dignidad humana y estado de derecho”, ya que la tecnología “no es geopolíticamente neutral”.
Finalmente, Oxenford vinculó ese planteo con la reciente incorporación del Gobierno a Pax Silica, una alianza geopolítica y tecnológica internacional liderada por Estados Unidos para asegurar las cadenas de suministro de inteligencia artificial, semiconductores y minerales críticos, desvinculándose de la influencia de China.
“Refleja una visión que compartimos con fuerza con Estados Unidos: construir la infraestructura física, tecnológica y humana de la era de la IA entre socios de confianza, anclada en valores democráticos. Argentina no pretende simplemente participar en ese futuro, sino ayudar a construirlo”, finalizó.


