El fondo de la casa donde ocurrió el crimen

En las últimas horas, la DDI de La Matanza encontró al nuevo sospechoso del triple crimen narco de Florencio Varela, cometido en octubre de 2025.

Se trata de D.G, argentino, oriundo del Barrio Illia del Bajo Flores, el enclave central de la banda acusada de los femicidios. Su rol en la trama es inquietante: habría participado directamente en la captación y el asesinato de las víctimas, Morena Verdi, Lara Gutiérrez y Brenda del Castillo, sospechan investigadores.

El acusado no estaba prófugo, no estrictamente: la DDI matancera lo encontró ya estaba preso por robo a mano armada en una alcaidía de la Policía de la Ciudad, según confirmaron fuentes del caso a Infobae. Cayó en marzo de este año, detenido por la fuerza porteña, luego de asaltar un supermercado a punta de pistola.

Así, será trasladado a la DDI de La Matanza y enfrentará finalmente su indagatoria, en una causa a cargo del juez federal Jorge Rodríguez y el secretario Ignacio Calvi.

Morena, Brenda y Lara, las tres víctimas del triple crimen

Godoy se suma a la nueva ola de detenidos por el caso, con Ramiro Mansur, Verónica Emilce Chieto, María Inés Olivera y Eugenia Quispe Gallardo, capturados a comienzos de este mes.

Para la Justicia federal, los cuatro sospechosos -todos ellos argentinos- integraban, en mayor o menor medida, la banda de traficantes del Bajo Flores que protagonizó el caso, como posibles miembros o como un simple grupo de apoyo. Verónica Emilce Chieto, de 36 años, alias “Mamá Coca”, oriunda de Ezpeleta, zona de Quilmes, sin historia laboral registrada, es la mujer de Bernabé Mallón, “El Tío”, preso y procesado en la causa, un supuesto encargado de logística.

Eugenia Quispe está sospechada de ser una mula de droga vinculada a Tony Janzen Valverde, alias “Pequeño J”, uno de los principales acusados. Cayó en Florencio Varela; allí, le encontraron una supuesta carta de amor a “Pequeño J”, que nunca envió.