
Una denuncia recibida poco después del mediodía del miércoles activó un amplio operativo en las inmediaciones del cementerio de Lamarque, provincia de Río Negro, donde fue hallado un cadáver en avanzado estado de descomposición dentro de un canal de riego.
El procedimiento se concentró en un área de acceso complejo, con vegetación cerrada y agreste. En ese sector, los investigadores encontraron el cuerpo oculto entre olivillos, yuyos y cardos rusos, una condición que obligó a desplegar tareas de preservación y relevamiento con especial cuidado sobre el perímetro.
De acuerdo con lo informado por el portal Río Negro, la escena abrió una investigación judicial que, por el momento, se enfoca en la recolección de pruebas, la reconstrucción de la dinámica del hallazgo y el análisis forense de los restos. Según se supo, el estado del cuerpo impide una identificación inmediata, por lo que las próximas horas quedarán marcadas por el trabajo pericial y testimonial.
Las fiscales Analía Álvarez y Marisa Morandi encabezaron las actuaciones en el lugar junto con efectivos de la Policía provincial, integrantes de la Unidad Operativa para la Investigación del MPF y especialistas del Gabinete de Criminalística. La presencia simultánea de distintas áreas respondió a la necesidad de fijar con precisión una escena alterada por el curso de agua y por la vegetación del sector.
El flujo de agua del canal de riego, donde fue encontrado el cuerpo fue interrupido, recientemente. Los restos estaban orientados en el mismo sentido de circulación del agua, un dato que quedó bajo análisis de los peritos para establecer de qué manera pudo haberse producido su arrastre o permanencia en ese punto.
De acuerdo con la información conocida hasta ahora, agentes y peritos hallaron restos óseos y extremidades dispersas en un radio de cinco metros.
Mientras avanzaban las tareas en el terreno, las autoridades judiciales tomaron contacto con el consorcio de riego para detener por completo el paso del agua y obtener una cartografía precisa del área. Esa decisión apunta a consolidar un registro detallado del lugar y a facilitar la reconstrucción posterior de la escena.

Para esa etapa fue convocado Gabriel Torón, integrante de la Unidad de Reconstrucción del MPF, quien realizará este jueves un escaneo digital integral de la zona. La incorporación de ese recurso busca mejorar la fijación del sitio y documentar con mayor exactitud la ubicación de los restos y de cualquier otro elemento de interés para la causa.
En paralelo a las tareas de campo, se coordinó el traslado del cuerpo hacia la morguue para realizar la autopsia correspondiente y poder tener más precisiones sobre la identidad del cuerpo y qué sucedió con él. Allí, los especialistas deberán definir los tiempos adecuados para realizar la autopsia, en función de las condiciones de conservación del cuerpo.
Por ahora, el cadáver presenta un estado de descomposición que impide su identificación inmediata, lo que condiciona el avance de las primeras conclusiones y coloca el foco en los estudios técnicos que puedan aportar datos sobre identidad, causa de muerte y tiempo transcurrido.
Al mismo tiempo que continuaban las diligencias en la zona del hallazgo, las fiscales intervinientes se trasladaron a la comisaría local para recibir la declaración testimonial de la persona que encontró los restos. Ese testimonio será una de las primeras piezas formales incorporadas al expediente.



