Con términos que causaron revuelo en las redes sociales, el director del partido de Salvación Nacional y senador Enrique Gómez Martínez acusó al expresidente Gustavo Petro de haber usado recursos públicos en beneficio propio y de su entorno más cercano; y no solo eso: lo señaló de robar para lo que consideró “su harén de mozas, para sus hijos, para su exesposa”. Afirmaciones que, como era de esperarse, no pasaron desapercibidas por los contradictores del político.
La declaración del político bogotano, hecha en el pódcast Me vale de la periodista española Eva Rey, no estuvo acompañada de evidencias sobre tal acusación, sino con la promesa de que su colectividad buscará demostrar un esquema de desvío del erario dirigido, según él, por el exjefe de Estado. “Lo vamos a demostrar”, señaló Gómez Martínez, que es sobrino del asesinado excandidato presidencial Álvaro Gómez Hurtado y nieto del expresidente Laureano Gómez.

El senador mencionó como base de sus señalamientos el uso del gasto público para influir en elecciones, las OPS (órdenes de prestación de servicios) y las “nóminas paralelas”, con el fin del saqueo del erario. Según Gómez Martínez, Petro “va a tener que responder” por “cientos de casos” y aseguró que buscarán “las rutas” del dinero. También afirmó que la Unidad de Información y Análisis Financiero (Uiaf) “hay que reconstruirla” porque, según él, Petro “la destruyó”.
Ante la pregunta de si el expresidente habría “robado para él”, su respuesta fue afirmativa. E incluso fue más allá, pues enfatizó la acusación al círculo íntimo del mandatario, que se ha visto salpicado con una serie de escándalos que han vinculado a miembros de su familia. Uno de ellos, su hijo mayor, Nicolás Petro Burgos, acusado de presunto lavado de activos y enriquecimiento ilícito, en un caso que se encuentra en los estrados judiciales, aunque sin novedades.

Enrique Gómez puso la lupa en la contratación, gasto electoral y estructura estatal
Cuando Rey le indagó si el presidente había robado para sí mismo o para otros, Gómez respondió sin titubeos. Y acto seguido, añadió que la exesposa del mandatario, Verónica Alcocer, “le carga la maleta” y que “muchos otros le cargan la maleta”, una expresión con la que sugirió la existencia de beneficiarios alrededor del presidente con respecto a los supuestos actos de corrupción en los que se habría visto envuelto el exmandatario durante su cuatrienio.
El senador relacionó esa acusación en un repertorio de prácticas que, según dijo, incluyen “malgasto” y uso del gasto público para influir en procesos electorales. En su enumeración aparecieron las órdenes de prestación de servicios y las nóminas paralelas, siendo estos dos mecanismos que mencionó como parte de un presunto patrón de manejo irregular de recursos al interior de su administración, como el de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo (Ungrd).

En el tramo más directo de la entrevista, la comunicadora insistió dos veces en la misma pregunta: si Petro “se robó un peso para él”, a lo que Gómez contestó: “Para él, para su harén de mozas, para sus hijos, para su exesposa, para su círculo íntimo de los llamados generales del M19”. Con estas declaraciones, que se dieron a conocer en medio de una serie de especulaciones sobre personajes cercanos al líder de izquierda, fue conciso en sus señalamientos.
Es válido destacar que en sus críticas previas figuran el supuesto abandono territorial, la falta de respaldo a la fuerza pública y los cuestionamientos a la política de Paz Total. En materia de corrupción y contratación, ya había denunciado contrataciones masivas y directas que considera irregulares en distintas entidades del Estado; además de sostener que existen nexos entre funcionarios del alto gobierno y redes de criminalidad organizada.
Hacia el final de la conversación, que dejó algunos aspectos que merecen ser profundizados, Rey dio a conocer una percepción sobre la situación personal del presidente al aludir a versiones como “vivo con Gustavo Bolívar porque es que no tengo dónde vivir”. A lo que el congresista oficialista rechazó esa idea y respondió sin dudarlo. “Ay, no, eso sí estás equivocada. No te preocupes por el desayuno de Gustavo Petro”, remarcó el abogado y político.




