En medio de abucheos y el retiro de varios delegados, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, arremetió ante la Asamblea General de la ONU contra las acusaciones de genocidio en Gaza, calificándolas de "mentira" y asegurando que, en lugar de cometerlo, "evitó un genocidio" en Israel. Por videoconferencia, tras serle negada la visa por la Administración de Donald Trump, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, advirtió que su pueblo "enfrenta uno de los momentos más peligrosos de toda su historia", pidió evitar una segunda Nakba y exigió la aplicación del plan para Gaza, con su reconstrucción y el fin del asedio israelí. Informe de nuestra corresponsal, Janira Gómez Muñoz.