“Con esta película arruinamos la franquicia”, llegó a decir George Clooney, una de las 5 mega estrellas que tuvo el elenco de “Batman y Robin”, para definir la pésima calidad del producto. Aunque es uno de los filmes peor valorados de la historia, Arnold Schwarzenegger, uno de sus grandes protagonistas, mantiene un insólito vínculo.
Warner Bros. estrenó la película, dirigida por Joel Schumacher, en 1997, y hubo coincidencia de críticos y espectadores para defenestrarla. Pese a que reunió a un elenco de lujo, terminó siendo un fracaso de taquilla en los Estados Unidos. Los números conseguidos en el exterior ayudaron a recuperar parte de la inversión.
Arnold Schwarzenegger, George Clooney, Chris O’Donnell, Alicia Silverstone y Uma Thurman fueron las 5 mega estrellas que la protagonizaron y de todos ellos el único “ganador” en cierta forma fue el actor austríaco.
Es que Arnold le dio vida al emblemático villano “Mr. Freeze” (el legendario “Doctor Frío” de la vieja serie de Batman) y quedó enamorado de su traje. A punto tal que quiso llevárselo a su casa apenas terminó la filmación.
El insólito vinculo de Schwarzenegger con el traje
Sin embargo, las autoridades de Warner Bros. se opusieron, por lo que debió negociar un acuerdo. Después de mucho insistir, se llegó a plasmar un contrato para autorizar a que Scharzenegger se llevara el atuendo a cambio del pago de un dólar anual en concepto de alquiler.
Este insólito vínculo con Mr. Freezer hace que el actor lleve 29 años ininterrumpidos abonando un dólar para seguir manteniendo el traje en su placard. Eso sí, la propiedad de ese vestuario sigue siendo de Warner Bros. y él es sólo un arrendatario.
El embelesamiento del protagonista de Terminator con el traje está justificado, porque fue una de las grandes apuestas visuales de la película, que terminó siendo una de las peor valoradas de la historia. Es una armadura de aspecto metálico acompañada por iluminación y elementos electrónicos que le dan apariencia futurista.

Las luces del traje tenían una duración de 9 mil horas, por lo que Arnold las enciende brevemente para mostrar la armadura a sus visitantes. Casi tres décadas después de la película, el actor conserva el traje en perfecto estado y en su condición original en su museo personal.
En el filme, que fue destrozado por los especialistas, Schwarzenegger interpretó a Victor Fries, conocido como Mr. Freeze, un científico que se convierte en villano después de un accidente y necesita mantenerse a temperaturas extremadamente bajas para sobrevivir.
Además del traje, Arnold se llevó una fortuna por hacer la película. Cobró más de 25 millones de dólares por su participación, una cifra superior a la que recibió George Clooney, que interpretó a Batman, el protagonista principal.
Las críticas que recibió el filme fueron pésimas. Se le reprochó a Joel Schumacher haber utilizado un tono demasiado infantil, de lo que el director se defendió diciendo que había sido una exigencia de la compañía, que buscó cambiar la narrativa sombría de sus predecesoras. “Querían dejar de asustar al público histórico de Batman”, dijo el realizador.

Otro aspecto muy negativo que marcaron tanto los especialistas como el público fue que la película se pareció a una larguísima publicidad de juguetes. La producción sumó villanos, vehículos nuevos y personajes que parecieron estar destinados a vender merchandising. De hecho, Crhis O’Donnell, que le dio vida a Robin, confesó que tuvo la sensación de estar haciendo “un comercial de juguetes”.
En el famoso sitio web de críticas de películas Rotten Tomatoes Batman y Robin tuvo una aprobación de apenas el 10 por ciento, con una calificación promedio de 3,7 puntos sobre 10. Pese a todo, a Scharzenegger le quedó un buen recuerdo de la película y aún mantiene el traje colgado en su casa.




