Central se consagró campeón tras vencer a Estudiantes en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero. El partido definió el título, pero el escándalo con el árbitro Darío Herrera marcaron el final. El partido arrancó mejor para el conjunto que dirige el ex-Talleres, Alexander "Cacique" Medina. Estudiantes se puso en ventaja rápido con un gol de Alexis Castro en los primeros minutos. Sin embargo, Central reaccionó a tiempo y Ángel Di María lo dio vuelta con dos golazos antes de irse al descanso. El segundo llegó a través de un penal que generó el primer foco de conflicto con los jugadores platenses. En el complemento, el equipo rosarino supo cuidar la diferencia. El quiebre del partido llegó recién en el último minuto de juego. Muslera fue a buscar el empate al área rival, dejó el arco solo y Fernández aprovechó para patear desde media distancia, marcando el 3 a 1. Ese tercer gol desató un escándalo. Hubo empujones entre los jugadores de ambos planteles y los dirigentes tuvieron que ingresar para separar. La bronca de Estudiantes fue contra el árbitro Darío Herrera: le reclamaron un penal claro a favor que decidió ignorar y le volvieron a cuestionar la falta que derivó en el segundo gol de Di María. La tensión alcanzó su punto máximo cuando Juan Sebastián Verón se metió al campo de juego. El dirigente fue a buscar a Herrera y le gritó en la cara: "Toda tuya, ladrón".