Un grave caso de ciberviolencia sacude a las comunidades educativas de Río Tercero tras confirmarse la investigación judicial contra un grupo de alumnos que utilizó herramientas de Inteligencia Artificial para generar imágenes explícitas no consentidas de sus propias compañeras. La maniobra salió a la luz cuando se detectó que fotografías de adolescentes de quinto y sexto año habían sido manipuladas digitalmente para simular desnudez y ser distribuidas.
La denuncia formal ingresó a la Fiscalía a cargo del Dr. Torres, desde donde se ordenaron medidas urgentes para frenar la circulación del material y dar con los responsables. Como resultado de las primeras actuaciones, se concretó un allanamiento nocturno que permitió identificar a los presuntos implicados, quienes serían estudiantes de segundo y tercer año perteneciente al mismo colegio.
La gravedad del hecho reabre la alerta sobre el uso indebido de las tecnologías generativas y la desprotección de los adolescentes frente a delitos que atentan directamente contra su intimidad y dignidad. Actualmente, la Justicia analiza los dispositivos peritados en el procedimiento para determinar la responsabilidad individual de cada menor involucrado.
Desde la fiscalía y los organismos intervinientes hicieron hincapié en la necesidad de preservar a las víctimas, evitar cualquier re-difusión de las imágenes y abordar este antecedente como un llamado de atención urgente para familias y escuelas sobre los riesgos del acoso digital.
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