Juan José Lahuerta

Madrid, 26 sep (EFE).- Veintiséis minutos, dos goles y cuatro puntos. Carlos Espí apenas ha tenido tiempo para dejarse ver desde que fichó por el Real Madrid, pero ha exprimido al máximo sus oportunidades y la lesión de Kylian Mbappé con Francia puede abrir una puerta inesperada al delantero valenciano, hasta ahora condenado a vivir a la sombra del francés.

Un gol cada trece minutos. Es el promedio de Espí en su inicio como madridista. Ha participado en cinco de los ocho partidos oficiales del Real Madrid, siempre como suplente, y ocupa el decimonoveno puesto entre los veinte futbolistas utilizados por Jose Mourinho en número de minutos disputados. Sólo Endrick, con cuatro, ha jugado menos. Y, sin embargo, pocos han rentabilizado tanto su tiempo.

Espí necesitó diez minutos en su debut oficial para decidir el primer partido de Liga del Real Madrid. Saltó al césped del RCDE Stadium ante el Espanyol y, en el minuto 90, apareció dentro del área para marcar el 1-2 y convertir un empate en tres puntos.

Veinticuatro días después repitió la historia en Elche. Mourinho recurrió a su delantero con el marcador igualado (2-2) y sólo necesitó tres minutos sobre el terreno de juego. En el segundo minuto del tiempo añadido, Mbappé le sirvió el balón y Espí marcó el 2-3.

Entre medias estuvo a centímetros de volver a hacerlo. Jugó ocho minutos ante el Betis y, con 1-0 en el marcador, marcó en el minuto 87 un espectacular gol de semi chilena que habría supuesto el empate. El VAR lo anuló por fuera de juego. Sus otras dos apariciones fueron aún más breves: cuatro minutos frente a la Real Sociedad y uno ante el Inter de Milán en la Liga de Campeones.

Cinco partidos, 26 minutos y dos goles. Espí sólo ha disputado el 3,6 % de los minutos del Real Madrid esta temporada, pero sus dos tantos han servido para transformar dos empates en dos victorias. Cuatro puntos directamente vinculados a sus apariciones.

Hasta ahora, Mourinho no había utilizado a Espí como una alternativa directa a Mbappé. De hecho, sólo una de sus cinco entradas al campo fue para sustituir al francés, en el tiempo de prolongación del encuentro de Liga de Campeones contra el Inter. En sus otras apariciones entró por Jude Bellingham, Bernardo Silva, Fede Valverde y Trent Alexander-Arnold. El portugués ha recurrido a él fundamentalmente cuando necesitaba acumular delanteros y presencia en el área en los minutos finales.

El mismo Mourinho, en declaraciones después de la victoria frente al Elche, reconoció que Espí tendría muy complicado entrar en un once mientras Mbappé estuviera disponible: "Lo está haciendo bien, está dando una contribución importante al equipo. Es un chico con gran motivación, que tiene por delante a un jugador que no es un jugador normal. Jugar con los dos juntos no es fácil, porque después no tenemos jugadores por bandas que sean típicos de un 4-4-2 y el equipo pierde equilibrio".

El propio Espí explicó antes de la lesión de Mbappé que Mourinho le pide que mientras participe en un partido, ayude al atacante francés dando el máximo posible durante el poco tiempo que esté en el terreno de juego. La entrada en la enfermería de su compañero puede alterar ahora ese papel.

Mbappé estará un tiempo de momento indeterminado alejado del verde. Su presencia ante el Villarreal el 10 de octubre, ni 24 horas después de caer ante Turquía después de marcar el gol de la victoria, es una incógnita. Su ausencia se podría alargar y a falta de un diagnóstico definitivo, Mourinho podría estar obligado a buscar una solución para una posición que hasta ahora tenía dueño indiscutible. Y Espí levanta la mano.

El Real Madrid pagó este verano 25 millones de euros al Levante, el importe de su cláusula de rescisión, por un delantero de 21 años que venía de marcar once goles en 25 partidos de Liga en su primera temporada en Primera División.

Fue el máximo goleador del Levante y elegido mejor jugador sub-23 de LaLiga. Cerró su etapa en el club valenciano con 20 goles en 66 encuentros del primer equipo y firmó con el Real Madrid hasta 2031.

Mourinho justificó rápidamente su llegada. Tras el gol decisivo ante el Espanyol definió a Espí como un perfil de futbolista que el Real Madrid necesitaba para ese tipo de encuentros. Al instante, fue comparado con Joselu Mato, un delantero de su mismo perfil que dejó huella en el conjunto blanco no hace mucho tiempo.

Durante la pretemporada ya ofreció buenas sensaciones. Marcó de cabeza ante el Schalke en Gelsenkirchen, después de sustituir precisamente a Mbappé en el descanso.

La competencia, además, no se limita a Espí. Endrick también es una alternativa para Mourinho, aunque una lesión le impidió estar disponible en los primeros cuatro encuentros de la temporada y desde su regreso únicamente ha disputado cuatro minutos, precisamente frente al Elche.

Espí suma 22 más. Y dos goles. Hasta ahora su misión era entrar cuando los partidos se torcían, acompañar a Mbappé y esperar dentro del área. La lesión del francés puede ofrecerle algo que todavía no ha tenido desde que llegó al Real Madrid: la posibilidad de empezar un partido. En 26 minutos ya ha demostrado que sabe aprovechar el tiempo. EFE